Youtuber se hace alcalde, prohibe a los heteros y lo desaforan

Si Trump, que es una estrella de reality, puede ser presidente, ¿por qué yo no podría ser político?“, con este cuestionamiento en Twitter fue que empezó la muy corta pero muy llamativa carrera política de Elijah Daniel.

El youtuber se propuso ser, aunque fuera brevemente, alcalde de algún pueblo norteamericano, como una sátira de la política estadounidense.

Pero, claro, para ser alcalde hay que postularse, promocionarse, ser votado. Daniel quería la ruta fácil y simplemente llamó de pueblo en pueblo hasta que una localidad lo admitiera brevemente como su alcalde.

Tras muchas llamadas y una módica suma por el empleo, Daniel fue “contratado” como alcalde en el pueblo de Hell, Michigan. Ya desde el nombre del pueblo, Infierno, Daniel supo que su gestión sería digna de recordarse.

Duró escasas 24 horas en el cargo pero hizo mucho más que muchos políticos mexicanos en 6 años. Eran las 2:17 cuando lo “admitieron” como alcalde de Hell y a las 2:40 de la tarde tuiteó su acción más celebrada como alcalde: prohibió a los heterosexuales en el Infierno así como Trump, apenas llegó al cargo, quiso prohibir a los musulmanes.

“De pequeño siempre me dijeron que los homosexuales irían al Infierno, Michigan; ahora los heterosexuales nos quieren quitar eso también”, empezaba diciendo en la declaración que subió a Twitter. “Por ello he decidido vetar a los heterosexuales radicales de nuestro pueblo“. (Vía: BBC)

Amo a los heteros, pero mi prioridad número es la seguridad de mi pueblo”, aclaró Elijah Daniel en Twitter ante las posibles críticas de los heterosexuales “radicales” que pudieran oponerse a su decisión.

Aunque sus decisiones políticas recibieron una difusión  inmediata y un apoyo masivo, por desgracia esta historia tuvo un final prematuro: apenas a las 4 de la tarde, Elijah informó por Twitter que había sido desaforado de la alcaldía de Hell, Michigan, por sus disparatadas órdenes ejecutivas.

Haiga sido como haiga sido, Elijah se puede jactar de haber levantado una gran polvareda alrededor de su breve mandato en el pueblo con el nombre más idóneo para un alcalde gay.

¿No creen que también deberíamos tener un alcalde gay así en México? ¿Qué pueblo recóndito creen que debería gobernar? Por supuesto el pueblo mágico a elegir en México, debería tener un nombre a la altura de la circunstancia: yo propongo Chacalco, Veracruz.