Volcán en Indonesia ha envenenado a 30 personas y siguen sin desalojar

La posible explosión del volcán Ijen en Indonesia está afectando a la comunidad cercana, que no solo se encuentra entre el temor del desastre natural, sino que ha comenzado a intoxicarse por las altas concentraciones de elementos tóxicos en el aire.

Al menos 30 personas han sufrido de envenenamiento por los gases de sulfuro que ha desprendido el humo de las fumadoras del volcán, mismas que están cubriendo lentamente el cielo indonesio, ante la falta de acciones percautorias del gobierno.

Volcán en Indonesia ha envenenado a 30 personas y siguen sin desalojar
Foto: Suhaimi Abdullah (Time)

A pesar de la emergencia y los envenenamientos, no se ha evacuado como es pertinente a las personas que se encuentran en los alrededores. A penas han sido rebuscadas 170 personas, que son las que en mayor peligro se encontraban por la cercanía a la zona de explosión, además de ser los que han resentido los gases desprendidos por la actividad intensa del volcán.

En el país asiático existen al menos 120 volcanes activos al momento, pues se encuentran dentro del “Anillo de Fuego”, que recorre el mundo y son las zonas con mayor actividad volcánica y sísmica. Por la misma razón, no existen tantas medidas percautorias al respecto, aunque la lógica indicaría que deberían ser mayores.

Se ha indicado que el Ijen se encuentra en una alerta mínima de erupción, pero los hechos indican lo contrario. Puede que en realidad, sí, la probabilidad de que el volcán haga explosión sea poca, pero las condiciones de la zona lo hacen peligroso para la gente que habita ahí, por la existencia de un lago que en su fondo tiene grandes concentraciones de sulfuro, que son los gases que están intoxicando a las personas.

Más allá de discutir sobre qué tan probable es que la explosión afecte, o no, la vida silvestre y humana de Indonsesia y esos pequeños pueblos alrededor, es de suma importancia que el gobierno y sus instituciones dedicadas a la protección civil evalúen los daños y las condiciones de riesgo independientes de la catástrofe mayor e inevitable.

Por ahora, los desalojos no se harán a menos que la gente siga cayendo como moscas por la intoxicación del sulfuro. Por su parte, el volcán seguirá a capricho con su actividad, o dejará de hacerlo, porque a diferencia de los grupos humanos, no tiene interés en decidir si es un buen momento o no para hacer explosión.

Con información de Time

Por: Redacción PA.