Empresas y autoridades ‘se suman’ a campaña contra violencia hacia mujeres

La violencia contra las mujeres, reflejada en el peligro constante que vivimos en el espacio público, no es un fenómeno nuevo. Lo sabemos quienes salimos a la calle y usamos el transporte público todos los días para llegar a la escuela o al trabajo, con miedo constante a ser acosadas, desaparecidas o asesinadas.

Lo que sí es nuevo es la forma en que autoridades y negocios se han “sumado” a la solución del problema.

A raíz de las denuncias públicas de intento de secuestro y los múltiples casos de mujeres desaparecidas dentro y fuera de la Ciudad de México, algunas empresas y negocios han difundido mensajes de apoyo para que mujeres en situación de riesgo se acerquen a ellos.

En Puebla, la agencia Honda Angelópolis publicó un mensaje en su cuenta de Facebook: “Si estás cerca de nuestra agencia y te sientes insegura o en peligro, acércate y nosotros te ayudamos a llegar a casa. No estás sola”. También lo hicieron negocios como la agencia Kia en Acapulco, el hotel Rivoli en Veracruz y restaurantes de la CDMX como Barrio Alameda, Burritos México, Taquería El Faraón y Central de Pizzas. (Vía: Sin Embargo)

A primera vista, la iniciativa tiene la intención de “combatir” la epidemia de secuestros y feminicidios en México. Sin embargo, ésta exhibe un desconocimiento generalizado sobre violencia contra las mujeres. Respecto a los plagios, las autoridades aún investigan si se trata de una forma de delincuencia organizada: ¿Qué tanto pueden confiar las mujeres en una iniciativa que puede ser fácilmente replicada por posibles redes de tratantes?

En el caso del feminicidio, las mujeres tienen 64% más probabilidades de ser asesinadas por alguien cercano a ellas. ¿De qué sirve, entonces, enviarlas a su propia casa?

Otra de las iniciativas difundidas a partir de las denuncias de intento de secuestro es la del listón morado: en caso de peligro, una mujer puede acercarse a una persona que tenga una cinta morada en la muñeca y pedirle ayuda. No obstante, se trata de una estrategia que puede ser adoptada por las mismas personas que cometen el delito. ¿Realmente se puede confiar en un desconocido solamente porque él dice que puedes confiar en él?

Incluso las mismas autoridades, responsables de garantizar la seguridad de las usuarias en el Metro de la Ciudad de México, retomaron el listón morado… en lugar de implementar acciones reales y dejar de responsabilizar a las mujeres:

Nos pusimos una cinta morada en la muñeca como parte de la campaña ‘Dame la mano’ contra la violencia de género. Cuando te sientas insegura, acércate a cualquier mujer u hombre policía y dale la mano para prevenir un delito. ¡Estamos para protegerte!”.

La violencia contra las mujeres es un problema estructural. No se trata de individuos aislados sino de todo un sistema que promueve el consumo de los cuerpos de las mujeres y normaliza las violencias en su contra. Las iniciativas mencionadas solo surgieron a partir de la cobertura mediática alrededor de los intentos de secuestro, a pesar de que las feministas llevan años señalando que “se mata a las mujeres en la cara de la gente”. ¿Por qué solo hasta ahora se pronuncian al respecto?

Por Gabriela Castillo