En medio de crisis de seguridad, Chilpancigo retira policías municipales

La Secretaría se Seguridad Pública de Guerrero ordenó el retiro de alrededor de 150 elementos policiales en Chilpancingo. Las razones no están del todo claras, pues los elementos retirados no recibieron notificación, solo llegaron y se enteraron que ya no tenían chamba.

El municipio de Chilpancingo es, actualmente, el segundo más violento de todo el Estado de Guerrero. La crisis de seguridad y violencia es notable, e incluso se dio de baja a la policía municipal en esa región después de que en diciembre de 2017 fueran asesinados dos jóvenes tras una detención de esta policía.

Al iniciarse una investigación contra todo el cuerpo de la policía municipal, las policías estatales tomaron el control dentro de Chilpancingo, siendo alrededor de 150 elementos los que se mandaron para mantener la vigilancia activa.

Sin embargo, el caso ha ido resolviéndose de a poco, aunque no con mucha certidumbre. Fueron absueltos de las investigaciones 45 policías municipales, el resto no ha acreditado los exámenes de confianza pertinentes.

Estos 45 retomaron sus labores de patrullaje, vigilancia y protección, pero no están en activo todavía. Sin embargo, eso no fue impedimento para que el municipio despidiera a toda la policía estatal, dejando así sin empleo a todos los que estaban respondiendo a la falta de autoridades.

La decisión llegó cuatro días antes de que Marco Antonio Leyva, alcalde de Chilpancingo, regresara al cargo del que fue separado por una orden judicial.

Con eso se esperaba que las policías regresaran a trabajar con normalidad, pero solo incrementó la incertidumbre en la región, en la que los pobladores tienen que debatirse entre la desconfianza a las autoridades y la inseguridad latente a raíz de las áreas de control del crimen organizado.

Roberto Alvarez, vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, confirmó que el retiro de la Policía Estatal es efectivo y que estos elementos ya no están laborando dentro de la organización de seguridad de Chilpancingo, pero que aún así, con la restitución de los municipales, por las noches no hay policías patrullando las calles.

El mismo Álvarez asegura que “sí da miedo salir a la calle a esa hora”, mientras que los registros apuntan a que durante el año se han registrado 119 homicidios dolosos en Chilpancingo, la mayoría con un protocolo igual al de los grupos de narcotráfico presentes en la zona.

Con información de Reforma

Por: Redacción PA.