Desapariciones de extranjeros en México: al alza y sin medidas para frenarlo

De 2014 a la fecha, han desaparecido 228 extranjeros de 19 países diferentes en territorio nacional. La mayoría son migrantes que buscaban llegar a los Estados Unidos pero nunca más se supo de ellos.

A través de una solicitud de información al Sistema Institucional de Información Estadística para Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de la República (PGR), el periódico El Universal reporta que el número ha crecido uniformemente desde 2014: mientras en ese año se registraron 55 desapariciones de extranjeros, de enero a octubre de 2017 fueron 60 los casos reportados.

El país con mayor número de carpetas levantadas es Guatemala, seguida de cerca por Honduras y El Salvador, países que, en conjunto, son conocidos como el “Triángulo del Norte” de Centroamérica. La gran mayoría cruzan México ilegalmente para llegar a los Estados Unidos a pedir asilo político, pues huyen de la violencia y crisis política y económica en sus hogares.

La Ciudad de México concentra el mayor número de denuncias, contrario a lo que se podría pensar por la violencia generalizada en estados como Tamaulipas, Guerrero o el Estado de México.

Madres de migrantes desaparecidos en caravana por México. Foto: Hilo Directo

Sin embargo, estados como Jalisco, tristemente célebre por el caso de tres ciudadanos italianos en lo que se presume fue una desaparición forzada, suma desaparecidos de siete países diferentes: Italia (obviamente), Estados Unidos, Inglaterra, Rusia, Colombia y Venezuela. 

Fiscalías y gobiernos extranjeros han pedido acceso a las investigaciones sobre los crímenes realizados contra sus ciudadanos, sin embargo, las Fiscalías estatales y la PGR en muchas ocasiones han bloqueado la información. (Vía: Reporte Índigo)

Desde la aparición de los cuerpos de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, se va haciendo imposible para el gobierno mexicano negar una profunda crisis de seguridad no sólo para los ciudadanos mexicanos, sino (también) para los extranjeros que cruzan el país, ya sea como destino turístico o como un inevitable obstáculo para llegar a los Estados Unidos.

Por lo peligroso del cruce, cada año cientos de migrantes realizan una caravana que, este año, cobró celebridad internacional: el “Viacrucis del migrante” reúne a activistas y migrantes que se acompañan mutuamente en la ruta entre Tapachula y Nuevo Laredo no sólo para asegurarse de llegar vivos y completos a la frontera norte de México, sino, también, como una manifestación y exigencia de justicia, seguridad y respeto a sus derechos.