Aunque la emergencia del sismo ya pasó en la Ciudad de México y empezamos a ver cómo reconstruimos, reforzamos y damos hogar a los cientos de damnificados, los estados siguen necesitando ayuda urgente, y los esfuerzos de organizaciones como #Verificado19S tendrán que girar completamente hacia ellos.
#Verificado19S nació prácticamente el mismo día del sismo, el martes 19 de septiembre, como un esfuerzo ciudadano y horizontal para corroborar la demasiada información que se propagaba a través de redes sociales. Pronto se convirtió en un trabajo de muchos y permitió coordinar los esfuerzos, el acopio y el apoyo para albergues, zonas de desastre y brigadas (incluso internacionales).
??#Comunicado?? Hay mucho por hacer en los estados y #Verificado19S continuará su labor, al tiempo que evaluará lo que sigue para la #CDMX. pic.twitter.com/COalTNPJzh
— V19s (@verificado19s) October 1, 2017
En un comunicado que lanzaron a redes el pasado fin de semana, el grupo que rechaza tener líderes o representantes, se hizo una recopilación de sus esfuerzos, de las actividades que lograron en 13 días e insistieron en que el ejercicio llevado a cabo no forma parte ni fue gracias a ningún organismo estatal.
A lo largo de la semana pasada, no han sido pocas las autoridades que han querido “colgarse la medallita” del esfuerzo ciudadano: algunos piden agradecimiento por “la atmósfera de libertad” que “han impulsado”, otros, incluso, han querido “sumar” #Verificado19S a “sus” labores de organización y “cooperación”.
https://twitter.com/giselilla/status/913221156420964352
Ante estos intentos, también la semana pasada varios miembros de #Verificado19S coordinaron una respuesta desde las redes sociales: la organización fue siempre ciudadana, el trabajo colaborativo nunca dependió de nadie y, en muchas ocasiones se tuvo que enfrentar con desinformación emanada del mismo gobierno.
Ahora, en este comunicado levantan una serie de preguntas que varios medios hemos cuestionado: la incapacidad del gobierno federal y local para coordinar y proporcionar ayuda y hacia dónde llevarán los planes de reconstrucción. (Vía: Aristegui Noticias)
El sismo de 1985 y el de 2017 fueron completamente diferentes, pero, también, fueron muy semejantes: dependimos de la cooperación y el apoyo, de la solidaridad y de creer en el otro para organizarnos y para salvarnos; porque, otra vez, la respuesta del gobierno fue, cuanto menos insuficiente.
