Venezuela, un vistazo al abismo

Una marcha de miles ayer en Caracas, Venezuela, exigió una vez más la aplicación de un referéndum revocatorio del mandato de Nicolás Maduro; nombrada como la “Toma de Venezuela”, la manifestación buscaba plantarse frente al palacio Miraflores, la residencia del Ejecutivo, sin embargo no llegó (vía: The Huffington Post).

La “Toma de Venezuela” se replicó por todo el país y la violencia apareció en cada una de las manifestaciones, en la ciudad de San Cristóbal, en el departamento de Mérida, un policía murió por arma de fuego. Un conteo de 120 heridos y 147 detenidos del lado de los opositores en Caracas deja claro que hubo un enfrentamiento, sin embargo no hay reportes de qué ocurrió en el camino hacia la residencia presidencial.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) fue la convocante a esta marcha y ha funcionado, principalmente, como la organización que articula la oposición política y social al régimen de Maduro. Frente a esta respuesta del gobierno chavista, la MUD ha convocado a un paro de labores de 12 horas este viernes 27 y a otra marcha el jueves 3 de noviembre. (vía: The Guardian)

Además de la larga crisis económica que ha arrastrado al país a una crisis humanitaria; de la carestía de alimentos por un campo desarticulado; de la inflación que está por llegar al 1000%, y, en general, de todos los problemas por los que atraviesa el país que lo ha colocado en el centro de la atención mundial, esta serie de manifestaciones ocurre por la decisión de cinco tribunales de provincia, controlados por el régimen de Maduro, de frenar el referéndum revocatorio (vía: El País).

Henrique Capriles, excandidato para la presidencia y uno de los líderes de la oposición, calificó como un “golpe de Estado” el juicio de los tribunales y, ayer, le exigió al gobierno del sucesor de Chávez que “restituya la constitución” o la MUD marchará hacia Miraflores el 3 de noviembre. (vía: The Guardian)

Esta amenaza no es inocente para el gobierno de Maduro, ya que, en 2002, una marcha multitudinaria llegó al palacio de Miraflores y logró tumbar por 72 horas al gobierno de Hugo Chávez. Las demostraciones contra el régimen cobran cada vez más fuerza en un momento en el que se visibiliza con mayor facilidad que la economía y, con ello, la política local, están saliendo del control de Nicolás Maduro.

Con revueltas por el desabasto en alimentos ocurriendo cada vez con más frecuencia en la capital; con una oposición que, organizándose, está rompiendo de a poco el cerco que las fuerzas policiacas tienen alrededor de Caracas, y con la atención de medios, ONGs y delegaciones internacionales, la negación constante del conflicto por parte del oficialismo no podría tener un mejor momento para preguntarse si ese es el mejor camino.

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