No sólo es Trump: ¿quiénes estarán en su gabinete?

El ahora presidente electo Donald Trump eligió al jefe del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, como su próximo jefe de gabinete. Hay que recordar que ese cargo es clave en su administración, ya que es el equivalente del Primer Ministro en los sistemas parlamentarios, lo que quiere decir que este personaje será quien negocie directamente con las dos cámaras del congreso norteamericano.

En Reince Priebus recae la responsabilidad de impulsar las negociaciones con el legislativo, con la finalidad de pasar la agenda y el programa de gobierno de Trump, y se sabe que Priebus tiene estrechos lazos con el ahora presidente del congreso Paul Ryan, también republicano, lo que le da a la administración Trump ciertas ventajas operativas.

Sin embargo, el discurso que el magnate neoyorkino utilizó a lo largo de su campaña, colocó a muchos de sus simpatizantes contra todo el stablishment de ambos partidos, y Priebus es tan parte del stablishment como podría haberse encontrado. La cercanía del puesto para el que fue elegido con el presidente electo, le da la oportunidad de mantener en control lo más extremo de la personalidad de Donald Trump, pero, al mismo tiempo, lo puede poner en conflicto directo con el otro miembro del gabinete anunciado: Stephen K. Bannon. (vía: NPR)

Bannon ha sido nominado por la oficina de transición para ser el Jefe de Estrategia y Consejero Senior de la Oficina Oval, una posición que (como la que podría tener Priebus) tiene gran cercanía con el presidente y puede influir en las decisiones de política interior e internacional, pues de él dependería la negociación en el Congreso y en medios de los cambios legislativos de la administración de Trump. Bannon, quien hasta antes de formar parte de la campaña del presidente electo fuera editor en jefe del sitio Breitbart, periódico digital que ha sido una plataforma de la derecha extrema (o Alt Right) que constantemente publica notas antisemitas, racistas y homófobas. ONGs como el Southern Poverty Law Center, la Anti-Defamation League y el Council of American-Islamic Relations han reportado su preocupación sobre abrir la puerta a alguien que a lo largo de toda su carrera en los medios abrazado ideas intolerantes y abiertamente agresivas contra las minorías. (vía: The New York Times)

Otro de los nombres que constantemente suenan en la Torre Trump en Manhattan, donde el presidente electo está armando su gabinete, es el de Rudolf Giuliani, exalcalde de Nueva York de 1996 al 2002. Si bien el puesto que podría ocupar no se ha definido aún, es uno de los impulsores de la campaña de Trump desde sus inicios y ha sido uno de sus defensores más públicos.

Desde la Secretaría de Estado hasta el Fiscal General, incluso la Secretaría del Interior, si algo es evidente hasta el momento es que Giuliani aparecerá en la lista definitiva por su cercanía con el magnate, aún cuando medios como el  Hufftington Post reporta que, de ocupar la Secretaría de Estado, quien fuera alcalde de Nueva York durante los ataques terroristas del 9/11 podría caer en conflictos de intereses, pues firmas consultoras y asesorías, de las que figura como CEO, tienen vínculos económicos y políticos con varios grupos extremistas y gobiernos ultraconservadores del Medio Oriente, como Qatar y los Emiratos Árabes. De ser cierto lo reportado por el medio digital, las relaciones de Giuliani son igual o más graves que con las que la campaña de Trump incansablemente acusó a Hillary Clinton, lo que podría ser un lastre para el presidente electo.

Sarah Palin, exgobernadora de Alaska, famosa defensora de reformas que den permisos a compañías petroleras de utilizar reservas forestales y marítimas, también se rumora que podría ocupar la Secretaría del Interior que, entre muchas tareas, tiene en sus manos la defensa y cuidado de las reservas naturales federales  y agencias como la EPA (Agencia para la Protección del Ambiente, por sus siglas en inglés). (vía: The Hufftington Post)

Una de las acusaciones constantes de Trump a Clinton era su cercanía con los bancos que provocaron la crisis del 2008, sin embargo, el nombre de Steven Mnuchin va cobrando peso para ocupar la secretaría del Tesoro. Mnuchin fue por muchos años socio de Goldman Sach Group, Inc., uno de los corporativos bancarios con más “culpa” por la crisis del 2008, y una de las firmas que menos ejecutivos ha tenido enfrentando procesos penales por sus acciones. Mnuchin fue, durante la campaña presidencial, el encargado de manejar el dinero y la colaboración con los “SuperPACs” (grupos de inversores que inyectan dinero directa y “secretamente” a las campañas presidenciales). (vía: Bloomberg)

Por otro lado, se anunció que Matthew Freedman ya no será ocupará de llevar a cabo la transición en el área encargada de seguridad y política exterior, debido a que renunció a este cargo para competir por la presidencia de una consultora privada, la cual se encarga de asesorar a gobiernos en el extranjero que buscan hacer negocios con Estados Unidos. A este personaje se le recuerda por apoyar y operar la reelección del dictador filipino Ferdinand E. Marcos en la década de los ochenta. (Vía: The New York Times)

De acuerdo con esta información, podemos ver ya a algunos de los que serán encargados de tomar las riendas del gobierno de Estados Unidos el próximo enero, momento para el cual se deberá haber cubierto por lo menos 4,000 de los puestos de gobierno que representan un amplio aparato burocrático del país. (Vía: El Universal)

Podríamos cerrar la nota con una buena noticia: hasta el momento, quien se rumora que podría cubrir la plaza de embajador ante las Naciones Unidas, Richard Grenell, que, de confirmarse, podría ser el primer embajador estadounidense abiertamente homosexual. Aunque la escuela diplomática de la que abreva es la que, en 2003, ignoró las resoluciones de la ONU y, sin preocupación por las resoluciones multilaterales, lanzó una ofensiva masiva contra Irak. (vía: Chicago Tribune)