Trump despide a Stephen Bannon, su neo-nazi de confianza

La tarde de hoy, la Oficina de Prensa de la Casa Blanca repartió un breve comunicado en el que se informaba de la “salida por común acuerdo” de Stephen K. Bannon como Jefe de Estrategia de la administración Trump. Varios reportes indican que, más bien, fue la presión del nuevo Jefe de Gabinete, John Kelly, y la presión mediática, política y social ante las declaraciones de Trump sobre la violencia en Charlottesville, lo que determinó su despido.

Cuando Bannon entró en agosto del 2016 como CEO de la campaña presidencial de Donald Trump se levantaron las alarmas de muchas personas: quien antes había sido el editor y director del medio ultra derechista Breitbart y se había forjado una fama como “anti-stablishment” y nacionalista blanco, ése sería quien dirigiría la campaña de un misógino ignorante y falaz… Y los miedos tenían mucha razón de ser. (Vía: The Guardian)

Cada vez más aislado dentro de la Casa Blanca, Bannon dependía de su cercanía ideológica con Trump y del apoyo que su base (la “alt-right”… los fascistas, pues) le proveyó al republicano. Cada vez eran mayores las tensiones con Jared Kushner -asesor y yerno del presidente-, Ivanka Trump, H.R. McMaster -asesor de seguridad nacional- y Gary Cohn -asesor de finanzas nacional-; sin embargo, fue la llegada de Kelly lo que terminó de provocar su salida. (Vía: Variety)

Viéndolo en perspectiva, Bannon duró muy poco: tan sólo 7 meses en la administración, pero el poco tiempo que duró definió la política pública del presidente y las líneas que una y otra vez ha cruzado (y, lo más probable, seguirá cruzando): desde la salida del TPP y del Acuerdo de París, hasta la construcción del muro y la cada vez más abierta defensa del neo-nazismo y el racismo.

Para varios, la entrevista casi improvisada que diera a la revista progresista American Prospect fue su despedida: en ella no sólo atacó a sus compañeros de trabajo de la Casa Blanca, también a los “etno-nacionalistas” por ser “unos idiotas fracasados” y, además, contradijo a Donald Trump en la crisis con Corea del Norte, negando que exista alguna opción militar contra Pyongyang. (Vía: Vox)

Por muy fáciles que fueran las bromas sobre Bannon manipulando a Trump, lo cierto es que los dos son hombres peligrosos, y poco importa, ahora, que el exdirector de Breitbart saliera o no de la Casa Blanca: el tren ya está en marcha y sólo puede resultar en dos posibilidades: o se descarrila o alguien jala el freno de emergencia.

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