Trump impone aranceles al acero y aluminio; México y Canadá se salvan… por ahora

El día de hoy las amenazas de Trump sobre imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio se volvieron realidad, ya que firmó un decreto que establece cuotas del 25% para el acero y del 10% para el aluminio, por el momento, tanto México como Canadá estarán exentos de esos gravámenes, mientras se resuelve la renegociación del TLCAN.

Esta medida podría desatar conflictos con los principales países productores de acero a nivel global, sobre todo con China y la Unión Europea, de hecho, hace unos días el presidente Trump dijo que las guerras comerciales eran fáciles de ganar; pues ya vimos que eso piensa, ya que acaba de iniciar una.

Ver: “Aranceles de Trump en acero y aluminio podrían generar guerra comercial con China

acero

La respuesta de la Unión Europea a estas amenazas fue clara: si Estados Unidos impone aranceles, el bloque europeo gravaría productos estadounidenses como los pantalones de mezclilla, las motocicletas y el bourbon, que son uno de los productos más exportados por los estadounidenses a ese mercado. China, que es el mayor exportador de acero a nivel global, señaló que quiere evitar una guerra comercial, pero si las medidas proteccionistas de Trump afectan sus intereses, implementarán medidas de respuesta.

El decreto fue firmado en la Casa Blanca en un evento en donde Trump estuvo rodeado por trabajadores metalúrgicos, ahí aseguró que estas políticas proteccionistas son absolutamente vitales para la infraestructura fundamental y la base de la industria de defensa. Además, acusó de dumping a los principales proveedores internacionales de metal y dijo que por esas prácticas, los productores estadounidenses se estaban yendo a la quiebra.

Esta medida entrará en vigor en 15 días  y hasta el momento solo están exentos México y Canadá por ser parte del TLCAN, sin embargo, si Trump interpreta que no hay un acuerdo a su favor podría imponer las cuotas arancelarias, ya sea como moneda de cambio o bien, como método para reventar el tratado comercial.

China guerra comercial

En realidad con estas medidas Estados Unidos se está disparando en el pie, ya que, si su objetivo es reducir el dichoso déficit comercial con China a partir de esta medida, Trump no atinó al blanco, ya que las importaciones de acero del gigante asiático apenas representan el 3.5% del déficit que tienen con China, es decir, nada. Sin embargo, las consecuencias no deseadas podrían ser costosas, ya que el mercado estadounidense depende más de China que el chino de Estados Unidos, de ahí que exista un déficit en la balanza comercial; es decir, Estados Unidos tiene poco margen de maniobra para obtener productos en con proveedores distintos a China, en cambio, el gigante asiático podría obtener soja, aviones y automóviles en otros mercados. (Vía: El País)

Por otro lado, estas políticas proteccionistas acabarán por afectar su mercado interno, ya que, por una parte, la industria del acero no va a revivir, ya que la economía estadounidense está concentrada en el sector terciario y cuaternario, que es donde se están generando los empleos y, por otra parte, los aranceles solo van a subir el precio de la materia prima, pongamos un ejemplo:  una automotriz demanda acero y aluminio para producir, en ese sentido tendrá que pagar más por esos metales, lo cual aumenta el costo de producción del automóvil y finalmente su precio final, dicho de forma simple, estas medidas van a afectar a los propios consumidores estadounidenses. (Vía: DW)

 

 

 

 

 

 

Por: Redacción PA.