Tres meses de cárcel… por desconectar unas bocinas

Las autoridades de Myanmar tienen una política estricta de castigos para las faltas contra el budismo

El turista holandés Klaas Haytema tuvo que pasar tres meses en la cárcel  luego de haber desconectado unas bocinas que retransmitían una sermón budista en Myanmar.

La razón por la que Haytema decidió desconectar dicha bocina fue que el ruido no lo dejaba dormir, lo que ignoraba es que Myanmar tiene estrictas políticas religiosas hechas para proteger las ceremonias budistas. Por esa misma razón, el turista de 30 años de edad fue acusado de haber insultado la religión y recibió una sentencia de tres meses de prisión con trabajos forzados.

A esta sentencia se le iban a sumar otros tres meses por haber violado los términos de su vida de turista, pero los evitó pagando una multa de alrededor de 80 dólares.

Klaas Haytema se disculpó varias veces y apeló a su ignorancia del tema, aún así no se salvó de ser procesado por las leyes locales. De acuerdo con el diario The New York Times, el joven que apenas fue sentenciado el martes pasado declaró:

“Estaba muy cansado y ese ruido me despertó. Me irrité mucho y asumí que había niños escuchando música. Les dije que bajaran el volumen antes de desconectar el amplificador, como no me entendían, desconecté la bocina”, declaró Haytema, (Vía The New York Times).

 Las ofensas contra el budismo son tomadas con gravedad por las autoridades de Myanmar, tanto por las cortes como por los representantes religiosos.

Se han documentado antes experiencias donde algún turista que desconoce los códigos de conducta locales infringe un regla o insulta involuntariamente a quienes profesan el budismo.

En julio de este año, un turista español fue deportado después de que unos monjes budistas se quejaran del tatuaje de Buda que éste tenía en la pierna, y el año pasado el gerente de un bar de Nueva Zelanda pasó 10 meses en la cárcel por utilizar la imagen de Buda para hacerle difusión a una noche de tragos en promoción.