La tortura es “normal” para 57% de los menores detenidos

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) junto con el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), publicaron el día de ayer, 18 de enero, un informe especial: Adolescentes: Vulnerabilidad  y Violencia. Realizado a partir de una serie de entrevistas a un grupo representativo de jóvenes de entre 14 y 17 años internados en centros para menores de 17 estados de la República. Los datos que recopila el informe no son nada alentadores: por un lado, más de la mitad de los jóvenes (el 57%) reportó que elementos de las fuerzas policiacas o armadas los sujetaron a golpizas y tortura en el momento de su detención, por ejemplo. (Vía: CNDH)

Elena Azaola, investigadora del CIESAS, comentó en la presentación que las entrevistas fueron realizadas de forma voluntaria por los jóvenes, a los que se les presentó la oportunidad no de “cambiar” su estatus legal, pero, en palabras de Azaola: “Tu situación jurídica no la podemos cambiar, tú estás aquí, estás cumpliendo una sentencia, a nosotros nos interesa saber qué te pasó, qué viviste y te prometemos que ojala no haya más niños que pasen por lo que has pasado.” (Vía: Proceso)

Mucho del abuso de poder al que son sometidos los menores al momento de su detención es considerado parte “normal” de las actividades de la policía, el Ejército o la Marina, y, con 39% de ellos sin algún apoyo familiar o de alguien cercano para enfrentar el proceso judicial, éste queda sin ser denunciado; por ello, comentó en la presentación del informe el ombudsman de la CNDH, Luis Raúl González Perez, un informe como éste es necesario para, primero, visibilizar un problema grave de violaciones a los derechos humanos de los inculpados y, segundo, para que, al ser visibilizado, éstos sean considerados sujetes de derecho, es decir, si las violaciones son sistémicas y siguen invisibles para la mayoría (aunque muy presentes y hasta normales para los violentados), es, en buena medida porque el discurso oficial ha cancelado todo rastro de humanidad de los procesados.

La investigadora del CIESAS fue más allá e, haciendo uso de los datos que aporta el Informe, señaló que es imposible considerar que estos jóvenes hayan “sido niños”, cuando el 89% de ellos trabajaba ya antes de los 12 años o que hayan tenido las mismas oportunidades que muchos (cuando sólo el 20% terminó la secundaria y el 16% la preparatoria). (Vía: La Jornada)

¿Los derechos humanos de todos los jóvenes son defendidos con la misma firmeza cuando más de la mitad de los que han sido acusados de delitos han reportado tortura, cuando 12% de ellos han sido abusados sexualmente?