Torruco, exsecretario de Turismo de CDMX, en medio del conflicto electoral del 2018

Si bien estamos a un año y medio de las elecciones presidenciales del 2018, cada vez resulta más evidente que ya hay varios personajes colocándose en la mirada pública, construyendo equipos de campaña, trabajando dentro de sus partidos o con “la gente” para cimentar una candidatura para una elección que, hoy, está en el aire. En la Ciudad de México, el choque constante entre los dos partidos de la izquierda institucional, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), no sólo ha ocurrido por la presidencia, sino por el control de la política local; el último episodio de este enfrentamiento ha sido la destitución de Miguel Torruco, ex secretario de Turismo de CDMX, porque, de acuerdo al Jefe de Gobierno, la ciudad necesita que sus funcionarios trabajen a tiempo completo en la ciudad. (Vía: Animal Político)

Torruco ha sido, desde la campaña presidencial de 2012, cercano a Andrés Manuel López Obrador, incluso con el presidente de Morena nombrándolo su “futuro” secretario de Turismo si llegaba a ganar la presidencia. Apenas este domingo 12, El Universal una lista publicó de los empresarios que conforman el círculo cercano de “asesores” del tabasqueño, entre los que destacan exsecretarios de estado de gobiernos priístas, exconsejeros de la campaña presidencial de Vicente Fox e, incluso, familiares de otros empresarios que él mismo ha nombrado una y otra vez como “la mafia del poder”; Torruco forma parte de esa lista como un experto en turismo, y fue (según reportan otros medios, como Reforma y el mismo El Universal) ése el medio por el cual Mancera se “enteró” del acercamiento del entonces secretario de Turismo con el futuro candidato de Morena, por lo que le solicitó su renuncia. (Vía: El Universal)

La salida de Torruco es noticia porque no es algo común en la cultura política nacional: los operadores políticos y electorales, los asesores de campañas y de candidatos pueden permanecer dentro del gobierno en turno y, hasta que su asesorado gana las elecciones revelan la cercanía con un nombramiento o con una declaración conjunta. Pero, de nuevo, su renuncia se da en medio de un enfrentamiento que, desde que Morena se conformó como partido político, ha cimbrado las bases del que fuera el partido más importante de la izquierda mexicana. Con su peor derrota en la elección de 2015, el PRD se ha tenido que enfrentar a una autocrítica profunda (que no ha hecho del todo) sobre su papel dentro del sistema electoral. 

Con las fechas para el inicio oficial de las precampañas presidenciales todavía “lejanas”, los movimientos que AMLO y Morena están realizando pueden resultar riesgosos: en el corto plazo podrían asegurar su presencia en los primeros puestos en las encuestas, pero, como ha ocurrido ya en sus otras dos campañas, los ataques constantes a su persona y el desgaste que podría arrastrar después de 18 años de presencia mediática, podría afectarle conforme se acerquen las elecciones.