“Tercer round” en Las Vegas

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Para el tercer debate presidencial en Estados Unidos en Las Vegas, Trump aparecía cada vez más debilitado tanto por sus propios errores, como por su desempeño en los dos  “rounds” anteriores en donde se vio incapaz de mostrar algo distinto a la demagogia y a los ataques contra su contrincante; nunca mostró algo propositivo o realizable en los hechos, nada realista, solo palabrería populista que busca persuadir a partir de cuestiones emocionales y del carisma. Por otra parte Clinton, quien hasta ahora tiene un margen de ventaja considerable (Nate Silver le da 86.7% de probabilidades de ganar), pero que tampoco convence del todo, sigue proyectando una personalidad demasiado forzada y artificial, con discursos y gestos demasiado ensayados, además de propuestas que tampoco convencen del todo.

Como en el boxeo, Trump buscó rescatar la pelea en el último round buscando a toda costa un “knock out”, así que salió directamente a atacar a Hillary no solo desde las acusaciones de siempre, las cuales están relacionadas a los famosos correos electrónicos clasificados que Hillary operó y borró desde un servidor privado, al desempeño de su esposo Bill Clinton como presidente, a los escándalos sexuales de su esposo y al apoyo de la secretaria a la invasión de Irak y a su posterior desocupación lo que, según Trump, trajo como consecuencia el fortalecimiento del Estado Islámico. También la atacó desde el discurso en pro de los derechos de las mujeres -que resultó en un “gancho al hígado” cuando señaló que desde su fundación recogía donaciones de países como Arabia Saudita y Qatar que abiertamente hacen violaciones a los derechos humanos y a los derechos de las mujeres.

Hillary por su parte se vio sobrada en algunos capítulos, se le vio confiada en la ventaja que tiene en las encuestas que parece ser que es irreversible, por lo que buscó no caer en provocaciones para dar un poco más de contenido a sus ideas, entre ellas fijó una posición liberal respecto a la decisión de las mujeres respecto al embarazo, defendió el alza de impuestos a las personas con más ingresos, prometió que no agregaría un centavo a la deuda pública del país (ese punto lo explicó de manera muy ambigua) y reiteró el apoyo a los países aliados en Asia y Europa. No obstante, aunque tuvo una posición moderada, lanzó golpes certeros a su rival que en algunos casos causaron un daño considerable, por ejemplo cuando señaló que Trump era un “títere de Putin” o cuando, a propósito de la experiencia en política señaló que mientras ella estaba en la Casa Blanca siguiendo el operativo contra Osama Bin Laden, él se encontraba conduciendo el programa de televisión Celebrity Apprentice, y el que lo mandó directo a la lona fue cuando Clinton señaló que los inmigrantes ilegales pagan más impuestos que Trump (Vía Letras Libres).

El tema sobre México y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se tocó de manera muy superficial, no hay puntos claros de ambos candidatos sobre cómo será la relación con México o sobre temas de comerciales y de seguridad. En el caso de Trump sabemos cuáles son sus absurdas propuestas las cuales van desde construir un muro en la frontera, hasta deportar a los inmigrantes ilegales de México -visualizados de manera general como delincuentes, violadores y narcotraficantes- . El caso de Clinton no es muy diferente, no ha sido clara respecto a su posición respecto a temas de seguridad con México e igualmente en relación a su visión sobre el libre comercio,y por tanto respecto a acuerdos como el Acuerdo Transpacífico y el TLC.

Por su parte el peso mexicano no tuvo fluctuaciones bruscas el día de ayer, la moneda mexicana se ha venido recuperando, aproximadamente se ha apreciado un 7% frente al dólar, según especialistas esto se debe a que la ventaja y el desempeño de Clinton frente a Trump ha venido mejorando en las últimas semanas, todo esto acompañado de los flujos de inversiones que han ingresado con la divisa norteamericana (Vía Reuters). Hasta el momento, la divisa mexicana se ha vuelto una de las grandes referencias para leer la campaña electoral en Estados Unidos, a pesar de que Trump pudo haber ganado ayer el debate, resultaría en estos momentos irrelevante ya que no hubo impactos y movimientos bruscos tanto en los mercados, como en las encuestas.

Finalmente, el escenario para las elecciones de noviembre parece ser que será de bajo riesgo, las encuestas y las apuestas indican que Clinton resultará ganadora de los comicios. Sin embargo, muchos tenemos una visión mucho más cautelosa sobre el resultado de la elección, ya que experiencias recientes nos han mostrado la poca fiabilidad de las encuestas, ahí están los casos del Brexit y de Colombia en donde las encuestas aseguraban una cosa y al final resultaron otras. Por otra parte ya veremos si Trump acepta los resultados de las elecciones o si se comportará como su símil tabasqueño, quien es experto en descalificar los resultados que no le benefician apelando a los complots provenientes de la “mafia del poder” en contubernio con los medios de comunicación corruptos, no vaya a resultar que Trump se autoproclame “presidente legítimo” de los Estados Unidos de América.