Tancítaro: un ejemplo de organización comunitaria sin precedentes en México

Aquí encontramos campesinos que durante tres años se han organizado para cuidar a sus comunidades y que, con mucha devoción, han puesto sus imágenes de la Virgen de Guadalupe en las barricadas desde las que defienden; policías municipales que sólo pudieron ingresar con un aval de la comunidad; una alianza PRI-PAN-PRD que integra un gobierno municipal de unidad y que ha declarado el 16 de noviembre “Día de la Comunidad”; un consejo ciudadano integrado por 300 consejeros que tienen como horizonte el buen convivir y, ahora, un evento de aniversario organizado entre autodefensas, gobierno local, iglesia católica y directores de escuelas, que reunió a 4 mil personas.

El municipio de Tancítaro, en Michoacán, se localiza al occidente del estado, en una de las regiones más montañosas y abruptas, entre Tierra Caliente y la Meseta Purépecha. Como en tantos otros lugares de México, la preocupación por la violencia y la seguridad ha sido una constante. Sin embargo, en los últimos tres años, Tancítaro ha vivido una experiencia de organización comunitaria sin precedentes en todo el país, la cual ha buscado hacerle frente a dichas problemáticas.

Después de la formación e incursión de las autodefensas en el mes de noviembre de 2013 y de que la totalidad de las comunidades del municipio se organizaran para expulsar al crimen organizado y levantar barricadas para mantener la seguridad, los habitantes decidieron iniciar un proceso de transformación y de reconstrucción del tejido social que ha implicado repensar sus formas de gobierno, de seguridad, de educación y de desarrollo económico. Además, para lograr tener una mejor organización comunitaria, han avivado la comunicación y la coordinación entre instituciones municipales, la iglesia, los productores, las escuelas, las familias y la sociedad civil en general.

El 16 de noviembre de este año, los habitantes del municipio se reunieron para conmemorar esa decisión de transformar su comunidad y para declarar esta fecha como el “Día de la Comunidad”. El día fue elegido en conmemoración del tercer aniversario del levantamiento de autodefensas de 2013 antes descrito. 

La celebración se llevó a cabo en cinco puntos importantes del municipio: la Cabecera Municipal, la Tenencia de Pareo, la Tenencia de Condémbaro, la Tenencia de Uringuítiro y la Tenencia de Apo del Rosario y congregó a una buena parte de los habitantes, desde niños hasta ancianos, agrupados en familias, que recordaron los logros y aprendizajes que ha dejado esta experiencia. Además, se animó a los habitantes a seguir fortaleciendo la unidad que han conseguido y a seguir organizándose para mantener la seguridad.

Las familias se reunieron desde un día antes en cada localidad del municipio para rezar el rosario y pedir por ellas. La espiritualidad ha sido fundamental para recuperar los valores y la identidad comunitaria en Tancítaro.

El 16 comenzó la celebración con un acto cívico en la Cabecera Municipal, donde el Secretario de la Administración Pública Municipal leyó la declaratoria. Después, se realizaron misas en acción de gracias, en los cinco puntos señalados, por estos años de paz y tranquilidad. Los Padres de las diferentes parroquias bendijeron a los asistentes y a miembros del movimiento que han cumplido sus labores de vigilancia con mucha responsabilidad, así como a los policías municipales, la policía de Michoacán y los miembros de Protección Civil. Durante las celebraciones se guardaron espacios de silencio para recordar a los desaparecidos y asesinados de estos últimos años.

También se realizaron actos cívicos en las diferentes tenencias con la participación de las escuelas. En estos actos se contó con la presencia de diferentes instituciones del municipio, autoridades municipales, directores de escuela, así como miembros del Consejo de Vigilancia de Autodefensas, del Consejo Ciudadano del Buen Convivir, de las Iglesias, de las corporaciones policíacas y del Programa de Reconstrucción del Tejido SocialAdemás, los participantes pudieron reconocerse y compartir la celebración por medio de una caravana que fue recorriendo los pueblos del municipio. Durante las ceremonias, se llamó a no bajar la guardia, a seguir trabajando por cuidar y fortalecer la paz y la unión de la comunidad.

Así, alrededor de cuatro mil personas se dieron tiempo de simplemente juntarse y agradecer la paz y la unidad. Celebrarse unos a otros y también a sí mismos; darse una fiesta como manifestación de lo que les ha dejado estos últimos años, de su esfuerzo por aprender a unir lo que un día estuvo suelto. La posibilidad de compartir su comida, la música, la fe, pero también su alegría, su esperanza y su felicidad.

El “Día de la Comunidad” en Tancítaro se ha vuelto una parte importante del proceso porque significa un ejercicio para rememorar y enorgullecerse de lo construido, de la ruta caminada y para redescubrir los motivos por los que es importante continuar. La fiesta es ahora un espacio para la reflexión y para la esperanza, para recordar que, en la medida en que las familias estén unidas, se tendrán comunidades organizadas y municipios en paz.