Cuando la resistencia gana: los siux de Dakota del Norte logran desviar oleoducto

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La mayor movilización de resistencia indígena en Estados Unidos, logró que el gobierno federal anunciara que no otorgará permisos para continuar con la construcción del oleoducto en Dakota del Norte que atravesaba tierras sagradas y que cruzaba por debajo del río Misuri.

El proyecto, con un valor de 3.8 mil millones de dólares, ya estaba construido en un 90% y transportaría 470 mil barriles diarios de crudo desde las tierras petroleras de Dakota del Norte hasta las refinerías ubicadas en el estado de Illinois, pero estas tierras federales habían sido otorgadas a la tribu de los siux en un tratado desde el año de 1851. (Vía: La Jornada)

Los líderes de la Reserva Sioux Standing Rock expresaron su oposición desde más un año, señalando que dicho oleoducto pasa por tierras sagradas y que amenaza el agua potable de 17 millones de personas. Por tanto, los participantes de la resistencia se autonombraron “protectores del agua” y resaltaron la defensa de los derechos ambientales, como antes te contamos aquí.

“Nos estamos cansando de ser empujados ya 500 años. Ellos toman, toman, toman y ya basta”, expresó Lee Plenty Wolf al New York Times durante una entrevista.

Después de los 560 arrestos, las balas de goma y el gas pimienta, este domingo, llegaron a la zona más de 2 mil veteranos militares de todo el país para unirse a la resistencia y servir como escudos humanos en los helados campamentos.

Ante la situación, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército emitió su decisión la tarde del pasado domingo, argumentando que después de extensas consultas, se determinó que la mejor forma de proceder era “explorar rutas alternativas para el cruce del oleoducto” y elaborar -como se había solicitado durante meses por los siux- un estudio del impacto ambiental que fuese más amplio. (Vía: El País)

El presidente de la tribu de Standing Rock, Dave Archambault II, expresó su gratitud “por la valentía del presidente Obama, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, el Departamento de Justicia y el Departamento del Interior para tomar decisiones, corregir el curso de la historia y hacer lo correcto.” (Vía: La Jornada)

Anteriormente la empresa constructora del oleoducto, Energy Transfer Partners, había expresado que se oponía a cualquier desviación de la ruta y que de no completarse el proyecto antes del 1° de enero, perdería contratos millonarios. Por tanto, algunos señalan que este no es el final. 

En las próximas semanas, la empresa responsable de la construcción, acudirá a los tribunales para revertir la decisión tomada, mientras el presidente electo Donald Trump ya expresó su apoyo al proyecto, ya que tiene interés personal en el asunto: es inversionista.

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