UNAM publica mapa que muestra fracturas en el suelo de CDMX

El Instituto de Geociencias de la UNAM elaboró un mapa que muestra las fracturas en el suelo de CDMX, el cual logra identificar las zonas de mayor riesgo de la ciudad, ya que muestra las zonas en donde el suelo es más susceptible de fracturarse. Este proyecto, iniciado desde 2016 en conjunto con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), busca “estimar la fragilidad social en zonas de fracturamiento, pues este problema afecta de diferente manera a la población, dependiendo del nivel socioeconómico”.

En ese sentido, ante  la contingencia producida por el sismo del pasado 19 de septiembre, esta investigación se vuelve de gran utilidad, ya que puede servir de guía para la reconstrucción de las zonas afectadas. De hecho, la información publicada en ese trabajo nos ayuda a comprender por qué las afectaciones del sismo estuvieron concentradas en ciertas zonas de la ciudad.

El mapa muestra que las delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc, Iztapalapa, Xochimilco y Tláhuac son las que presentan fracturas por su tipo de suelo, por tanto tienen áreas con mayor vulnerabilidad ante eventos sísmicos.

En el caso de Iztapalapa, las fracturas se encuentran en la ladera de la Sierra Santa Catarina, mientras que en Xochimilco y Tláhuac se encuentran en la base de la ladera de la Sierra Chichinautzin, en ese sentido señalan que: “existe una relación directa entre la aparición de las fracturas y las áreas de contraste entre la zonas del lago y los edificios volcánicos”.

En el caso de Benito Juárez y Cuauhtémoc, Dora Carreón Freyre, investigadora encargada del proyecto, señaló que en esas delegaciones se encuentran justamente sobre dos fallas geológicas que atraviesan la ciudad de norte a sur. Al respecto, la doctora Carreón Freyre dijo que: “ambas (delegaciones) se ubican en una especie de fosa delimitada por dos fallas, que atraviesan la ciudad de norte a sur”.

En relación al origen de las fallas, la investigación sugiere que, por una parte son causadas por el contraste entre el material volcánico y el del relleno del lago y, por otra parte, debido a la extracción de agua del subsuelo, que ha producido un estrés hídrico en el subsuelo que hace que este se compacte y reseque, haciendo que las irregularidades y discontinuidades se manifiesten en la superficie.

A raíz de estos fenómenos geológicos y sociales, la Ciudad de México se hunde entre 20 y 30 centímetros al año. Al respecto, la doctora Carreón Freyre, señaló que las variables que arroja esta investigación sirven para planificar la construcción a mediano y a largo plazo, en términos de la búsqueda no solo de la reducción de riesgo, sino también de la sustentabilidad, sobre todo respecto a los recursos hídricos que se encuentran en el subsuelo.

En ese sentido reafirmó que: “esta investigación fue hecha para la metrópoli y no sólo para un grupo reducido de personas. Lo ideal es que la información sea aprovechada como base para definir cualquier plan de desarrollo urbano encaminado a implementar sistemas de monitoreo y prevención, así como medidas de mitigación adecuadas para cada tipo de fracturamiento” (Vía: Dirección General de Comunicación Social UNAM)

Aquí el mapa publicado por el Instituto de Geociencias de la UNAM.