El racismo de los famosos en la era Trump: el caso Roseanne

Desde que Donald Trump asumió la presidencia, e incluso meses antes, su discurso racista, homófobo, sexista, antiinmigrante e islamófobo ha empoderado a quienes compartían esas mismas ideas. Muchos de ellos personajes de la vida pública de Estados Unidos, como es ahora el caso de la comediante Roseanne Barr.

Sin embargo, así como algunos famosos comenzaron a hablar en contra de esos grupos vulnerables sin ningún reparo, los medios de comunicación, redes sociales incluidas, se hicieron cada vez mejores en reconocer ese tipo de discursos de odio.

Así, lo que en algún momento pudo haber sido la norma para Roseanne, es ahora inaceptable: un tuit en el que comparó a quien solía ser asesora de Barack Obama, la afroamericana Valerie Jarret, con ‘una combinación entre El Planeta de los Simios y Los Hermanos Musulmanes’.

Ese único tuit de la actriz la dejó sin trabajo: ABC anunció, poco después de que la productora Wanda Sykes anunciara que dejaba el show, que el programa televisivo Roseanne se cancelaba de forma definitiva. Además, la agencia ICM Partners dio a conocer que retiraba a Roseanne Barr de sus clientes por ese ‘desagradable e inaceptable tuit‘.

El presidente de ABC, Channing Dungey, señaló que ‘la declaración de Roseanne en Twitter es horrenda, repugnante e inconsistente con nuestros valores’.

Roseanne se disculpó diciendo que su tuit había sido ‘de mal gusto‘, pero el daño estaba hecho. También intentó culpar al Zolpidem, comercializado en Estados Unidos como Ambien: un fármaco análogo de las benzodiazepinas que puede llegar a provocar alucinaciones y pérdida de memoria transitoria.

La farmacéutica Sanofi salió pronto a aclarar la situación:

“Personas de todas las razas, religiones y nacionalidades trabajan en Sanofi todos los días para mejorar las vidas de la gente alrededor del mundo. Es cierto que todos los tratamientos farmacéuticos tienen efectos secundarios, pero el racismo no es un efecto secundario de ninguno de los medicamentos de Sanofi”.

Es cierto que el tuit de Roseanne pudo haber pasado desapercibido hace unos cinco o 10 años. De hecho, la misma Roseanne tuiteó algo muy parecido sobre Susan Rice, asesora de Obama, en 2013.

Sin embargo, como señala P.R. Lockhart en Vox, las declaraciones más recientes de la comediante ocurren en medio de una extendida conversación sobre el racismo, impulsada por factores como la brutalidad policial contra personas afroamericanas, la presidencia de Trump y el preocupante resurgimiento de grupos supremacistas.

Si hay algo rescatable de esta ola de discursos de odio, es la atención mediática que atrae hoy en día. Cada vez más medios reconocen que no se trata de ‘comentarios ofensivos’, sino de racismo.