Vota por el Amor: ilustradores mexicanos recuperan (y utilizan) historia del cartel político

“Vota por el Amor” se formó como un proyecto ‘en exprés’: en tres semanas, varios ilustradores y artistas visuales se organizaron para diseñar carteles políticos y generar un discurso visual que, con una clara preferencia política, busca mantenerse crítico al devenir electoral.

Más de cien ilustradores y artistas plásticos mexicanos, organizados por Carla Fernández, Laureana Toledo, Yollotl Alvarado, Bartolomé Delmar, Guillermo Santamarina, Pedro Reyes y Fernanda Ramos, presentaron hoy en el Centro Horizontal, un proyecto que, pareciera, va en contrasentido de la lógica mediática de estas elecciones. Mientras que todos los candidatos han buscado la forma de hacerse del discurso del internet (unos con éxito, otros fallando rotundamente), ‘Vota por el amor’ recupera una forma de expresión política con una larga e icónica historia en México: el cartel político.

170 diseños que se imprimirán en un tiraje de 200 por cada uno (34 mil piezas en total), formarán parte de una campaña casi de guerrilla para pegarlos por toda la CDMX y, como ya lo están haciendo, en otras, como San Cristobal de las Casas.

México y el arte gráfico propagandístico

El cartel político es, quizá, una de las primeras herramientas masivas de la protesta social: sólo se necesita una imprenta y una idea para convertirla en una duda masiva. Desde los periódicos satíricos, como los Ahuizotes y toda su descendencia (que luego eran pegados en las calles), hasta la escuela del Taller de Gráfica Popular, han sido la herramienta favorita de la izquierda en México.

El Taller de Gráfica Popular, fundado en 1937 por miembros de la Liga de  Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), quizá sea el mejor ejemplo del trabajo colectivo y abiertamente político que se gestó desde y entre las imprentas y los artistas “comprometidos”.

En 1968, en medio de las protestas estudiantiles en México y el mundo, los carteles que servían, al mismo tiempo, como medio y mensaje, pancarta y periódico, hicieron su aparición dentro de Ciudad Universitaria y por toda la ciudad.

Grabados sencillos pero inteligentes y breves que reunían consignas, críticas y propuestas políticas de un movimiento que pronto fue evidente que se le estaba “saliendo de las manos” al gobierno mexicano.

Crítica, apoyo y ‘distancia crítica’

La recuperación que hace “Vota por el Amor” no sólo es estética sino, también, política, nos explica Pedro Reyes: frente a la situación política y social en la que se encuentra el país, ya no es posible mantener una distancia crítica, sino ‘arriesgarse políticamente’.

El apoyo, para ellos, no es ser acríticos, nos dice Bartolomé Delmar: saben que al candidato que apoyan y su partido tienen “impresentables” y, por lo tanto, tienen que ser aún más críticos y no dejar de señalar y marcar las fallas y traspiés que cometan.

¿Le entras a una pegada masiva de carteles?

Este sábado se hará la presentación oficial al público del proyecto, en Los Catorce, en la colonia San Rafael a las 11 de la mañana, de donde partirán para iniciar una pega masiva de carteles por toda la colonia. Un punto céntrico famoso históricamente por dar asilo a movimientos obreros y estudiantiles.

En una campaña tan vertida hacia los espacios digitales, proyectos como el de “Vota por el Amor” son una alternativa y una apuesta interesante que no sólo se suma discursivamente a una apuesta política, sino que, también, abreva de la historia gráfica mexicana.

¿Quieres ir? Prepara comida para todos, porque primero habrá un picnic comunitario.