Priísta declaró que podría ‘hasta matar’ con tal de ganar elecciones

El primero de julio de 2018, el tigre andará suelto, como lo vaticinaron por ahí. Para muestra de esta expresión extraña, están las declaraciones de Mario Tzintzun, ex secretario del PRI en Morelia, Michoacán y ahora integrante de la campaña de Daniela de los Santos, candidata a alcaldesa de Morelia, que dijo que sería capaz de “hasta matar”.

Sí, no es ninguna broma. El grupo priísta que comanda la campaña para gobernar en uno de los Estados más violentos de todo el país, aseguró que todo se vale en las elecciones y, al parecer, lo dice con toda la autoridad de quien sabe que, en efecto, lo hará.

“Vamos a hacer lo que tenemos que hacer para ganar, ahí incluye todo. Éramos mapaches, ahora somos operadores, dijeramos desde pegar un botón hasta matar un… ustedes ya saben qué, matar un cabrón

En su declaración se leen varias cosas que confirman, o al menos dan una idea, de que los malos manejos y la coacción del voto existen, al menos, de parte del PRI y, al menos, en Michoacán… aunque dijo que “un cabrón” y esperemos que eso signifique que no piensa en asesinatos masivos (pero, por supuesto, uno es demasiado en cualquier caso).

Y es que incluso si se alegara en su defensa que utilizó un viejo y desactualizado dicho, no es fácil perdonar el pésimo momento que eligió para emitirlo. Además, sus comentarios posteriores tampoco lo disculpan. 

Agregó que los mapaches electorales, esos que intentan cambiar el voto de la gente a billetazos, tortazos y frutsis, los días de elección, son una práctica común en todos los partidos, no solo en el PRI… para ese momento ya era muy tarde y todo lo que dijera solo iba a empeorar las cosas.

Gente de la misma campaña que él integra buscó deslindarse, sin embargo, el daño ya está hecho.

Aunque es bien sabido y documentado que existen malas prácticas electorales, la confirmación por parte de gente interna de cualquier partido, hace evidente que el proceso que se avecina será complejo.

Si bien, la compra del voto no establece, por sí misma, un delito punible (porque en cualquier circunstancia es improbable saber si la compra efectiva se realizó), la coerción de este mismo, así como los diferentes métodos de la utilización de los recursos electorales de manera ilícita sí lo es.

Además, asegurar que serán capaces de “hasta matar” es una amenaza, dura y maciza, contra los demás partidos participantes.

Con información de Reforma