Abuchean a Meade en estadio de Chivas: quiso defender el gasolinazo

En un evento para empleados de Omnilife y con su director y dueño, Jorge Vergara, entre los panelistas, José Antonio Meade fue abucheado y recibió chiflidos y mentadas de madre luego de que intentara defender el ‘gasolinazo’ de 2017.

https://youtu.be/PX2E7dNJjXE?t=9s

Parece ser que ya no hay nada que levante la campaña presidencial de José Antonio Meade. Sus apariciones son cada vez más esporádicas, su pleito con Anaya tiene a AMLO divertidísimo (aunque todos estemos aburridos de sus tuitazos de señores ñeñe) y, por más que quiere convencer al electorado de que no es un priísta, sino un ‘ciudadano’, no convence ni a su abuelita.

En últimas encuestas, Meade se encuentra en tercer lugar, con Margarita Zavala recortándole distancia. Y ni así han habido cambios en la campaña del priísta (perdón, del ciudadano que competirá por el PRI)

Parece ser que, de seguir las cosas como van, la derrota de Madrazo en 2006 no será la peor que haya sufrido el PRI en su historia.

Este fin de semana parecía ser uno de puros logros para el ciudadano priísta Meade: una reunió con los banqueros que terminó en aplausos, otra guerra (bien triste) de tuits entre sus gorilas (porque Lozano cuenta como cuatro) y simpatizantes de Anaya…

El broche de oro sería un evento de Omnilife en el Estado Akron (el de las Chivas, pues, porque pinshis nadie le dice ‘Akron’). Ahí, con Jorge Vergara, dueño y director de la empresa que dizque vende salud, Meade quizo hacer el salto mortal: defender el gasolinazo. (Vía: Animal Político)

Spoiler alert: falló… y miserablemente.

Meade está triste por resultados de encuestas. Véanle la carita

Apenas trató de justificar el incremento de precios con los mismos argumentos que usara Peña Nieto en enero del año pasado, la gente empezó a chiflar, a mentarle la madre y a gritarle “¡Fuera!, ¡fuera!”

Otros, simple y sencillamente, se levantaron y se fueron del estadio que, con trabajos, estaba a un tercio de su capacidad.

Vergara, como maestro sustituto de secundaria, intentó callar a sus empleados pidiéndoles orden y que lo dejaran hablar, pero el daño ya estaba hecho. Meade con trabajos terminó sus argumentos, agradeció y se volvió a sentar.