Manual del PRI: cómo ser candidato y referente de la moda al mismo tiempo

Aunque muchos lo nieguen (o más bien lo ignoren) la imagen de las figuras políticas juega un papel importante… o al menos eso creen los partidos. Por eso siempre vemos a todos con casi exactamente la misma vestimenta, corte de pelo y hasta pose. Por ello, el PRI le dio un manualito a sus candidatos y ya sabes qué es lo que se necesita para aparentar ser un priísta y no hacer corrupción en el intento.

Ahora sí, podremos saber exactamente cómo hacerle para tener esa imagen fresca, gallarda, que dice “hola, vengo a salvarlos” (no en realidad) que todos ellos manejan (o creen que lo hacen) cada que se paran frente a un público que más que apoyo tiene reclamos ahogados. Entre las recomendaciones encontramos muchas que, aparentemente, no cumplen, porque hasta en los micros hay rutas.

Este manual fue hecho por Grupo Consultores en Comunicación, a solicitud del partido tricolor, y entre los lineamientos que entregó están unos que enseñan a los candidatos a cómo sobrevivir el calor de los lugares que visitan sin ensuciarse los zapatos, porque no vaya a ser que un poco de sol y sudor arruinen sus sesiones de fotos para que vean que sí hacen algo.

Así mismo, encontramos que sus recomendaciones son también en relación a lo ostentosos que pueden llegar a ser cada uno de ellos. El manual indica que no deben llevar objetos que muestren la marca a la que pertenecen; tampoco portar joyas o relojes ostentosos, porque van a estar en campañas, una vez que terminen pueden sacar otra vez esos horrendos diseños toscos y de materiales desconocidos.

Todo está tan planeado aquí, que incluso se dan recomendaciones para doblar las mangas de la camisa sin que esos signifique verse fachoso o que estás fingiendo resolver un paro estudiantil. Entre muchas otras de las recomendaciones y lineamientos, todas están encaminadas a estar bien almidonado, hasta cuando intentas estar relajado y conviviendo con la gente que, obviamente, no entiende cómo combinar ropa porque se preocupa por otras cosas, como poder ir a trabajar un día más, por ejemplo.

Esta estrategia buscará crear empatía (lo sentimos, pero no va a suceder) con el electorado, al mismo tiempo que forma una imagen que inspira confianza, pese a tantos escándalos de funcionarios y exfuncionarios priístas que han estado en medio de acusaciones por corrupción y otras linduras (aunque claro que no son los únicos).

Fuente: Presidencia

La preocupación casi enfermiza de los grupos políticos por enaltecer su imagen es notoria y la creación de productos electorales con nombre y apellido es cada día más constante. Ya no basta una plataforma política ni un discurso pormenorizado de propuestas y sentimientos personales para ganarse a los votantes; ahora (creen) todo se enfoca más a replicar el modelo “Peña Nieto” que impulsó todo desde su imagen, para su imagen y con su imagen.

Con información de El Universal