AMLO sí dio contratos directos a Rioboó, ¿pero fue ilegal?

Durante el tercer y último debate presidencial, Ricardo Anaya le señaló a Andrés Manuel López Obrador que, durante su administración como Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, le dio varios contratos por 170 millones de pesos al empresario José María Rioboó. Ese punto desató intercambio de señalamientos entre ambos candidatos, pero más allá de lo que se dijo, la declaración de Anaya es cierta, mas no por ello implica corrupción por parte de López Obrador.

Verificado 2018 se dio a la tarea de rastrear los contratos de la compañía Rioboó SA de CV tuvo durante la administración de López Obrador y los encontró. Se trata de cuatro contratos de adjudicación directa por un monto de 171 millones de pesos para el segundo piso del Periférico, los cuales fueron otorgados a través del Fideicomiso para el Mejoramiento de las Vías de Comunicación del Distrito Federal (FIMEVIC).

El primer contrato fue en febrero de 2002, por 161 millones 923 millones de pesos. El objeto fue el “proyecto vial y estudios de impacto ambiental, urbano y vial, y el proyecto ejecutivo completo para la construcción de las vías rápidas de la Ciudad de México”. Esta fue la suma más grande de los cuatro. El segundo fue por la “dirección responsable de obra” en octubre de 2004, por 933 mil 833 pesos.

En agosto de 2005, la empresa de Rioboó recibió otra adjudicación directa por 8 millones 28 mil pesos. El propósito del tercero era la elaboración de estudios y proyectos sobre obras para el segundo piso en Tacubaya, Observatorio, Constituyentes, Acueducto Lomas y Prado Sur. En noviembre del mismo año, recibió su último contrato durante la gestión de López Obrador. Esta fue por 934 mil pesos.

Ambas adjudicaciones del 2005 fueron otorgadas poco tiempo después de que López Obrador dejara el cargo de la Jefatura de Gobierno capitalina para enfrentar el proceso de desafuero. En abril de 2005, los legisladores del PRI y el PAN aprobaron el proceso de desafuero del hoy candidato presidencial por Morena y el 7 del mismo mes, se aprobó la acción.

Una adjudicación directa en sí no significa automáticamente que sea un acto de corrupción. Hay un límite de recursos que mantiene la consolidación de estos contratos dentro de la legalidad.

Verificado 2018 señala que el Artículo 55 de la Ley de adquisiciones del Distrito Federal vigente en 2002 permitía que cuando se podían realizar adjudicaciones directas cuando los montos de los contratos no fueran superiores a los montos establecidos en el Decreto de Presupuesto de Egresos del Distrito Federal. El Decreto del 2002 señalaba que para montos superiores a mil millones de pesos, el monto máximo para las adjudicaciones era de 700 millones de pesos.

El costo total del segundo piso del Periférico, según Fimevic, fue de 5 mil 981 millones 784 mil. Al costar más de mil millones, el límite de contratos era de 700 mil pesos y el más cuantioso que recibió el negocio de Rioboó fue de 161 millones de pesos.