Lo que empresarios están haciendo para que sus empleados ‘razonen’ su voto

Solo faltan dos días para que las campañas electorales se cierren, por lo que los candidatos ya no tendrán oportunidades de llamar al voto. Sin embargo, algunos empresarios están buscando hacerles la chamba, llamando a razonar su voto, que no es más que un eufemismo que decirles por quién votar solo sin darles nombres.

Desde hace varios meses algunas empresas se han pronunciado de maneras indirectas en contra o a favor de algún candidato. Esta injerencia fue tal, que incluso el INE salió a pedir, de la manera más amable, que se mantuvieran al margen de la elección, pues existen delitos electorales en los que estaban por caer.

Aeroméxico, Grupo Vasconia, Grupo México y Femsa fueron acusadas de buscar coaccionar el voto de sus empleados a través de cartas y declaraciones que invitaban a “no caer presa del populismo” o relacionando a México con Venezuela.

En los comunicados que estas empresas, y otras más como Herdez o Coppel, lanzaron se expresaban directamente a sus empleados a tomar una postura como miembros de esas organizaciones y grupos comerciales.

Sin embargo, esas no han sido sus únicas estrategias. También, han organizado conferencias, impartidas por predicadores religiosos a nombre de Consciencia MX y Candidatos y Empresarios Unidos en la Construcción de un País: Libre, Justo e Incluyente.

A estas fueron llevados empleados de las empresas que integran este grupo y, según reporta el diario Reforma, fueron llevados a la fuerza, amenazándolos de perder un día laboral si no se presentaban.

Ahí, se les dijo que se tenía que evitar que a México llegara un gobierno que promoviera el matrimonio homosexual, la igualdad de género (sí, eso se dijo) y la adopción homoparental.

Según se dijo en esta conferencia, eso podría hacer que se hicieran granjas donde la gente tiene sexo animales, que todos los baños del país se hicieran unisex, que toda la gente se cambie el sexo y nos convertiríamos en Venezuela… un país que no aprueba la libertad de género ni los derechos de la comunidad LGBT.

También se han enviado cartas, en las que también se invita a razonar el voto, en las que directamente el dueño de las empresas tomar partido como personas físicas, no como líderes de una persona moral, o sea una empresa.

Una misiva enviada a Plumas Atómicas, firmada por Pablo González Carbonell, se expresa claramente el deseo del empresario, dueño de Royal Holiday Club, por evitar al candidato que quiere detener la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y que busca amnistía.

Estos puntos, que además están sesgados, están en la linea divisoria entre la libertad de expresión, la coacción del voto y el delito electora.

Por supuesto que todos los ciudadanos, como también lo son los empresarios, tienen amplio derecho, garantizado por el Estado, de expresar sus opiniones.

Sin embargo, no están facultados para pedir a sus empleados que voten a favor o en contra de un candidato. Esto, así mismo, tiene que ser completamente explícito para que el INE pueda tipificarlo como delito electoral y que la Fepade interceda.

Por otro lado, es evidente la posición de poder que tienen los dueños y empleadores con sus trabajadores. La mera mención e insinuación de votar o no por un candidato genera una sensación de inseguridad en el trabajador, que bien puede coincidir con sus ideas o no, pero al estar debajo del empleador, tiene una elección entre ser sancionado o conservar su trabajo.

Con información de Reforma