Javier Lozano se pasó al PRI y recordamos las veces que dijo que no lo haría

Pasaron menos de 24 horas para que Javier Lozano completara la hazaña de pasarse al PRI después de abandonar el PAN con 13 años de militancia en el partido azul.

No es que no lo esperábamos, en realidad llevaba tiempo apoyando a José Antonio Meade en sus aspiraciones ciudadanas para alcanzar la presidencia, sin embargo, a lo largo de su carrera política él fue uno de los que más criticó y atacó al partido que ahora defenderá y para hacer un ejercicio de memoria inútil, hemos encontrado todas esas veces que nos hizo pensar que, por más bully e insoportable que fuera, al menos era congruente.

El senador tienen un largo historial de ataques y descalificaciones (parece que también para eso lo quiere el Revolucionario Institucional), que podemos comenzar a recapitular con la acusación de fraude que le hizo a Blanca Alcalá Ruiz, candidata a la gobernatura de Puebla. Hace dos años, Lozano acusó al PRI con las siguientes palabras:

Esto si es un fraude, tráfico de influencias, nepotismo, abuso de autoridad, enriquecimiento ilícito y todas las demás maldades que se les ocurra (vía: Periódico Central)

Esa misma ocasión, el PRI le re-acusó de compra de votos a él y el candidato que apoyó, Gali Fayad, para esa misma gobernatura y aunque ambos presentaron pruebas, todo quedó en una pelea de quién roba más.

Los tiempos dorados de Lozano fueron como Secretario de Trabajo de Felipe Calderón. En ese momento, el panismo estaba recalcitrante y el bateador con más porcentaje era Lozano. En una ocasión, acusó al PRI de ser mezquino y de no trabajar por la gente por no aprobar la Reforma Laboral que se impulsaba en ese momento… miren, justo la razón que lo hizo salir del PAN gracias al “pequeño dictador” Ricardo Anaya.De esto solo podemos decirle: sí, cómo no.

Detesto la ambición política desmedida o la vulgar obsesión por alcanzar el poder como un fin por sí mismo, cuando el poder es para servir con él y no para servirse de él. (vía: El Universal)

En Televisa Puebla, antes de que todo se derrumbara dentro del PAN (dentro del PAN) protagonizó una pelea con Jose Juan Espinoza por una aparente intención de privatizar el servicio de agua en el Estado. Aquí no pasó a más que una exagerada reacción del alcalde Espinoza y el desdén de Lozano a todo lo que dijera PRI en algún lado.

También, Javier llegó a decir que el PRI estaba ya fuera de la contienda electoral de 2018 por el gasolinazo (que por cierto se comenzó en la administración a la que él perteneció). Quién diría que iba a llegar al partido que, según él, no tenía ninguna oportunidad. Tal vez, lo único que sucede aquí es que está ideando un plan secreto en el que saboteará la campaña de Meade desde dentro para regresar como héroe a recibir su hueso dorado en el PAN… eso o, simplemente, habla del lado que masca la iguana. (vía: El Universal)

Una de las declaraciones que seguramente lo perseguirán ahora, fue cuando le exigió a Enrique Ochoa, dirigente nacional del PRI, que actuara contra la evidente corrupción de su partido, en Zacatecas con el caso de Alonso Reyes, para que se notara si realmente le indigna ese mal… parece que a quien no le indigna tanto es a él. (vía: El Universal)

Cuando todo era felicidad, también se encargó decir que todo lo negativo que se expresaba contra Ricardo Anaya era culpa del PRI y en específico del Gobierno Federal, asegurando que, por cierto, todo lo que se decía eran cosas falsas... que ahora son realidades, porque ya dijo adiós diciendo que siempre sí era verdad todo y que mejor se va con el que al menos cada que lo acusan te pone a dudar. (vía: Imagen Radio)

Podrán cambiar sus colores, sus creencias y sus alianzas, pero algo que no puede cambiar en él, porque ese ha sido su trabajo siempre, será el atacar sin medida todo lo que se ponga enfrente, esté en el PAN, en el PRI o en el comité vecinal de su colonia, donde cuando ya no pueda más comenzará a decir que tu ortografía es mala, aunque la RAE diga lo contrario.

Por: Redacción PA.