Esto fue lo que costó el primer debate presidencial del INE

El primer debate de candidatos a la presidencia organizado por el INE fue un gran suceso. Logró juntar a las redes sociales y sus usuarios para hacer mofa sin control de todos los candidatos, pero ahora con la cabeza fría preguntémonos: ¿en cuánto nos salió el chistecito?

El INE, con sus ganas de seguir siendo transparente y hacer de esta contienda algo menos controversial, reveló los costos íntegros de lo que gastó durante el debate, desde el pago a los moderados hasta el equipo de producción y atención a los asistentes al evento.

En total se gastaron 12 millones 695 mil 449 pesos con 62 centavos. Sí: 12 millonsotes. En lo que más se gastó fue en la escenografía (no sabes cómo es que eso costó tanto), aforo e iluminación, que tuvo un presupuesto de 4 millones 13 mil 694 pesos y 60 centavos.

El INE trató de desglosar un poco el costo del debate por cada persona que vio el debate para que no pareciera tanto su costo, pero sigue siendo un montón:

“El costo total del debate representa 1.11 pesos por cada una de las 11.4 millones de personas mayores de 18 años que vieron el debate en sus casas, o un peso con 70 centavos por cada uno de los 7.1 millones de personas que vieron el debate a través de Internet

Es claro que realizar una transmisión de este tamaño no es algo que sea barato, sin embargo el pago a los moderadores fue bastante alto, y eso que no fue tanto como lo que se gastó en atender a los asistentes.

Cada uno de los moderadores cobró 121 mil 678 pesos y 31 centavos, y Denise Maerker renunció a su remuneración, por lo que solo Azucena Uresti y Sergio Sarmiento cobraron por su participación.

Hay que recordar que este fue solo el primer debate de tres que se realizarán para este ejercicio democrático en el proceso electoral. El costo del siguiente debate, a realizarse el 20 de mayo en Tijuana, será también transparentado por el INE tras su realización.

El primer debate tuvo un costo de 105 mil 795 pesos por minuto, y podemos esperar que sea algo similar para los dos siguientes. Entendemos también que se requiere hacer de estos eventos algo profesional y con la seriedad necesaria para no trivializarlo y volverlo un show de albures como fue para la elección del año 2000.

También, podemos celebrar la transparencia de estos datos por parte del árbitro electoral, a pesar de que se sienta como un monto exagerado. Sin embargo, también estaría bien que los gastos se centraran más en la producción y no en la atención a los asistentes como si se tratara de un gran coctel.

Con información de INE