Candidatos a gobernador gastan 86 millones en recuerditos electorales

La propaganda electoral no se limita únicamente a espectaculares y comerciales en los medios tradicionales, también incluye souvenirs (recuerditos, pues) que van desde playeras hasta tortilleros o pulseras, y en eso, los candidatos a gobernador de los ocho Estados en disputa, llevan más de 86 millones gastados.

Tan solo en camisetas, playeras y similares, se han hecho gastos por 21 millones 558 mil pesos, según el reporte de fiscalización del INE, lo que equivale a 1 millón 795 mil kilos de tortilla, por ejemplo.

El gasto en playeras corresponde al 25% del total gastado por todos los candidatos registrados a estos puestos. El siguiente producto en esa lista son las lonas, en las que se han gastado 8 millones 412 mil pesos, y el podio lo completan las gorras, con un costo de 6 millones 491 pesos.

Los candidatos han hechos gastos impresionantes en diferentes productos para integrarlos a sus plataformas de campaña y su propaganda. No solo son playeras, sino también tortilleros, mochilas, chamarras, pulseras y hasta máscaras, incluso cartulinas.

La existencia de estos productos es, al mismo tiempo que una forma de llamar al voto, también es utilizarlos como moneda de cambio para el voto, no como una plataforma para llegar a él.

Los eventos de campaña siempre están llenos de estos, para que quede constancia de que el apoyo que recibieron es unilateral y unívoco, sin dejar dudas de que están ganando una contienda, que puede que no esté en sus manos.

Todos los partidos disponen de un presupuesto para hacer sus campañas, que también tienen libertad de uso sobre el mismo (siempre y cuando esto no signifique un ilícito). Sin embargo, es criticable la cantidad de recursos destinados hacia la contienda electoral.

Asignar estos presupuesto, por otro lado, es una medida de seguridad que se ha asignado para que los partidos no recurran a financiamiento privado, poniendo en el centro un conflicto de intereses, o acepten recursos ilícitos, como procedentes del lavado de dinero o del crimen organizado.

Con información de El Universal