Teníamos ya Niña Bien y Chavo Chaka… ¿quién pidió a la Abuelita Copetuda?

Ya conocíamos a Almudena, la niña bien que va a votar por Yasabesquién, y al chavo caka, su contra parte panista. Pero para que no estén solos, ahora llega Lety Garza Treviño, una señora de los suburbios de San Pedro Garza en Nuevo León para seguir apoyando con canciones al candidato de Morena.

En este video musical, Lety Garza nos explica lo duro de vivir en los suburbios norteños, ignorando todos los problemas de México en clubes hípicos y consumiendo Rivotril como mentitas para el mal aliento.

Dejé de tomarme la pastilla de la felicidad, pues ya me quité el miedo a ver la realidad. No salía de Palacio de Hierro y ahora me paseó como pata de perro por todito San Pedro”.

Esto podría ser la perfecta introducción para una nueva entrega Matrix o el sueño más arraigado de cualquier marxista de los años ochenta. Pero no, Lety no se quemó las pestañas leyendo teoría económica… simplemente conoció a Yasabesquién (no estamos hablando de Lord Voldemort, desgraciadamente).

El video tiene el mismo estilo que los dos anteriores, donde se muestra a un grupo poblacional representado por sus clichés en una sola persona. Aquí, tenemos gente de la clase alta de Nuevo León apoyando a Morena, aludiendo a su despertar de consciencia de clase, pero a través de sus mismo privilegios.

Estamos viendo una nueva estrategia de campaña que no sabemos bien de dónde sale, porque tanto el del ‘Chavo Chaka’ como el de la ‘Niña Bien’ no fueron reconocidos por los partidos que apoyan y tampoco éste.

Ahora, es una alternativa a la guerra sucia que hemos visto en campañas anteriores, aunque tampoco es que haya dejado de existir, pues lo partidos, de manera oficial y directa, siguen ocupándolo como su principal estrategia.

De cualquier manera, lo que podemos hacer es escuchar estos nuevos éxitos veraniegos y esperar que se diluyan como un hielo en cualquier día de mayo. Ya pasó con el “Movimiento Naranja” y seguro pasará esta vez también. Aunque eso sí, apostarle a un proceso electoral en vez del Rivotril es una estrategia de salud mental que no se había visto antes.

Con información de Milenio