Quemar basura: ¿importa más no verla que la contaminación?

Quemar la basura en la Ciudad de México es la solución para tener “menos” basura… pero más contaminación. El día de ayer, 11 de mayo, más de 40 organizaciones de la sociedad civil, ambientalistas y académicos, expresaron que el proyecto de termovalorización (incineración) de la basura, del Gobierno de la Ciudad de México, pondría en riesgo la salud de los habitantes de la ciudad, pues aumentaría la contaminación atmosférica de nuestro cielo gris. 

“No estamos de acuerdo con este proyecto. Fundamentalmente afecta la salud humana, el medio ambiente y la calidad del aire”, acusó Marisa Jacott, de Fronteras Comunes, quien señaló que de los 128 días que han transcurrido de 2017, sólo 9 han sido limpios en la CdMx, donde se generan 13 mil toneladas diarias de basura. (Vía: Sin Embargo)

En diciembre del 2016, el Gobierno de la Ciudad de México lanzó la licitación para contratar a la empresa que se encargaría de desarrollar el proyecto para construirse en los terrenos del Bordo Poniente; este relleno sanitario, cuando aún funcionaba, recibía alrededor de 12 mil toneladas de basura al día, según las autoridades capitalinas, con la nueva propuesta se quemarían unas 4 mil 500 a 6 mil toneladas de basura.

La licitación fue ganada por el consorcio Proactiva Medio Ambiente S.A. de C.V.-Veolia, misma que ha enfrentado demandas ante tribunales internacionales y nacionales por incumplimiento en sus contratos como en el caso de Egipto, Lituania, Marruecos y, en nuestro país, en Chiapas, donde organizaciones ambientalistas la han acusado de la contaminación de mantos freáticos por escurrimientos de lixiviados del basurero a su cargo. (Vía: Greenpeace)

Según el Gobierno de la CDMX el valor calórico de la basura quemada será utilizada para abastecer de electricidad a las 12 líneas del Sistema de Transporte Colectivo (STC) que, según el propio Sistema de transporte, al año consume 823 millones 442 mil 595 kilowatts de electricidad con un costo de dos mil millones de pesos. Así, la Comisión Federal de Electricidad se quedará sin un cliente y nosotros, probablemente tardemos el doble en llegar a nuestros destinos, ya que es muy poco probable que 4 mil 500 a 6 mil toneladas de basura generen las grandes cantidades de energía que necesita el Metro.

Pero eso es no es todo, además de llegar tarde a nuestros destinos, se incrementaría exponencialmente el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, como cáncer. Según Gustavo Ampugnani, director Ejecutivo de Greenpeace México, la incineración de la basura es una tecnología que genera contaminantes altamente tóxicos, cancerígenos y perturbadores endocrinos, como los contaminantes orgánico persistentes (COPs), entre los que se encuentran dioxinas, furanos, metales pesados y otros que pondrían en riesgo la salud de las personas.

¿Y si mejor le recomendamos al gobierno de la CDMX que se tome más tiempo para desarrollar sus “propuestas”?

 

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