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Internacional

¿Qué podemos aprender de Italia sobre el COVID-19?

Hubiera sido clave actuar antes y con más seriedad para tener menos casos, opinan los italianos

Italia COVID 19
Imagen: AP

Sí, el primer caso de la pandemia por coronavirus se registró en China, pero Italia se convirtió hace unas semanas en el epicentro europeo del contagio. Hoy, con un cierre nacional forzado, multas y hasta cárcel para aquellos que no cumplan con la cuarentena, Italia registró su número más bajo de muertes en un día tras varias jornadas catastróficas. ¿Pero qué podemos aprender de este país?

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Plumas Atómicas platicó con tres ciudadanos en Italia, uno de ellos mexicano, para que nos cuenten su reacción inicial al virus y cómo entendieron que se debía abordar el problema cuando la situación empezó a empeorar.

“Al principio de la situación sentí que se exageró un poco”, nos dijo Adriana Micales. “Se suponía que viajaría por viaje, ir a India, y cuando mi jefe me dijo que tenían algunos casos en Italia, en el norte, tal vez lo mejor es no ir: yo pensé que fue exagerado. Así que fui a India y regresé”.

Micales vive en Palermo, al sur de Italia, una de las zonas menos afectadas por el virus. Es en el norte del país donde se ve lo peor. Ahí vive Fabio Celestini, de Turín, quien también no pensaba mucho sobre el coronavirus cuando los casos comenzaron a aparecer.

“Creo que lo subestimé un poco, porque nos bombardean con este miedo en los medios. (…) Eventualmente me di cuenta qué tan importante es y lo peligroso que es. Personalmente conozco a personas infectadas, con suerte no está en riesgo su vida, pero sí, no es bueno”, comentó Celestini.

La situación en Italia es de las más graves a nivel mundial, por encima de China. Hasta el 31 de marzo, se han registrado 105 mil casos y 12 mil 420 muertes, de acuerdo con las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hay días en los que han alcanzado más de 900 muertes.

Italia lecciones covi19

Imagen: Reuters

Es por esto que Italia ha tomado medidas drásticas, como cuarentena forzada para todos, multas a quienes desobedezcan las nuevas normas para evitar contagios e incluso cárcel para quienes pongan en riesgo la salud de más gente.

Pero este panorama ya se dibujaba desde hace semanas, cuando Micales y Celestino entendieron la importancia de las medidas gubernamentales contra el virus.

“Me di cuenta que sí, fue seguro viajar para mí, pero no tuve la percepción de la enormidad del fenómeno que existe”, agregó Micales. “No es fácil pensar en cambiar toda tu vida: no viajar, no ir al trabajo, quedarse en casa, no ver a tus amigos, a tus padres, a tu familia, pero es necesario, estoy segura, estoy segura…”

Aunque Micales explica que es lo necesario, no lo hace más sencillo. Para Alejandro Cantón, así es como evolucionó la situación y como se vive actualmente en un pueblo cercano a Venecia.

“Una vez que la situación comenzó a avanzar, comenzaron a cerrar los lugares: comenzaron a cerrar los restaurantes, comenzaron a cerrar las tiendas, comenzaron a cerrar otro tipo de establecimientos, en parte por la gente que estaba cuidándose más, mantenernos más cerca de la casa, y en parte por la ley, porque se empezó a enforzar desde el gobierno que la gente tenía que mantenerse en sus casas”, declaró.
No podemos salir de nuestros departamentos, a excepción de ciertas circunstancias, las cuales han ido cambiando”.

https://plumasatomicas.com/explicandolanoticia/italia-coronavirus-vo-muertos/

Sin embargo, el coronavirus no avanzó porque algunos de sus ciudadanos hayan desestimado la pandemia. Sus mismos gobernadores actuaron como si no pasara nada y se expusieron. Tal fue el caso de Nicolás Zingaretti, líder de un partido político: El hombre publicó a finales de febrero una fotografía mientras hacía un brindis con más gente, pidiendo que no se pierda la normalidad. Días después fue diagnosticado con COVID-19.

¿Qué podemos aprender de lo que pasó en Italia con el COVID-19?

Zingaretti previo a contraer COVID-19. Imgen: Facebook

Para Micales y Celestini, la lección es clara: Por más excesivo y tonto que parezca, lo mejor es respetar las recomendaciones de salud, desde el distanciamiento social hasta lavarse las manos y limitar nuestras actividades para no exponer ni a nosotros mismos ni a la familia ni al resto de la ciudadanía.

Si hubiéramos decidido cerrar inmediatamente, tal vez tendríamos menos casos”, concluyó Micales.

Quizá para los mexicanos lo mejor para este tipo de situaciones sea pensar en las palabras de un viejo romano, Publilio Siro: es sabio quien ve en las desventuras ajenas las que debe evitar.

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