‘Seremos los ojos incómodos’: familiares sobre Ley de Desaparición Forzada

Durante la promulgación de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, familiares de víctimas e integrantes de colectivos de derechos humanos exigieron al presidente Enrique Peña Nieto, una implementación eficaz.

“La promulgación de la ley es sólo el reconocimiento de la magnitud de la crisis humanitaria“, expresó Grace Moran, integrante de Fuerzas Unidas por Nuestro Desaparecidos.

Morán señaló que la ley debe priorizar las necesidades de la víctimas y “dejar fuera formalismos que la harían inoperante e ineficaz”, además agregó que es necesario que las autoridades mantengan contacto con organizaciones internacionales y sigan en coordinación con la sociedad. (Vía: La Jornada)

El encuentro entre integrantes del gabinete de Peña Nieto y colectivos fue privado, tras la firma del ejecutivo, el Movimiento por Nuestros desaparecidos en México (MovNDmx) publicó un comunicado en el que expresan que la Ley de Desaparición es sólo el comienzo, “estaremos observando, proponiendo y trabajando colaborativamente en su implementación”.

En entrevista con Aristegui Noticias, Araceli Rodriguez integrante de MovNDmx y madre de Luis Ángel León Rodríguez, policía federal desaparecido desde el 16 de noviembre de 2009, dijo que el trabajo conjunto entre el gobierno y los colectivos tendrá como objetivo “visibilizar a los que no están, que vean que tienen nombre rostro y apellido. Y que las investigaciones se empiecen a hacer con un línea de tiempo, modo, lugar, y con una cadena de mando“. (Vía: Aristegui Noticias)

Por su parte, Peña Nieto reconoció el trabajo de la sociedad civil en la elaboración de este marco legal y expresó que: “Hay una hoja de ruta, claridad en acciones en instituciones que tienen que trabajar no sólo por reconocer como un hecho lamentable sino en la obligación y responsabilidad de asumir tareas, emprender acciones que permitan realmente identificar y encontrar a las personas”.

Durante años el gobierno mexicano se negó a buscar a las personas desaparecidas, abandonó a los familiares en los procesos legales y en algunos casos fue el responsable de la desaparición, como expresa el colectivo “la impunidad del pasado nos persigue y rebasa, tanto, que la mayor tragedia que vivimos hoy en día son las desapariciones de miles de personas en México”.