Por decreto de Putin, Rusia saldrá de la Corte Criminal Internacional

A raíz de una investigación de la Corte Criminal Internacional respecto a los abusos a los derechos humanos perpetrados por Rusia durante su intervención en Ucrania, que culminó en la posterior anexión de Crimea, el presidente ruso Vladimir Putin anunció la salida de su país de dicho organismo internacional mediante un decreto. Recordemos que dicha corte internacional persigue crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad perpetrados en conflictos armados. Desde su fundación en 1998, la corte ha llegado a contar con 100 estados miembros y, hay que recalcar, es de las pocas instituciones que sí ha procesado a criminales de guerra.

En el año 2000, Rusia había firmado su anexión a la corte durante los acuerdos de Roma; sin embargo, su entrada nunca fue ratificada por el gobierno, lo que permite que su salida sea mucho más sencilla. La decisión de separarse del organismo se detonó a partir de que el comité de Naciones Unidas para los derechos humanos ratificara el informe de la corte y condenara los actos de Rusia en Ucrania.

La respuesta del gobierno ruso fue muy contundente, ya que acusó tanto a la Corte, como a Naciones Unidas de responder a los intereses de las potencias occidentales, quienes de entrada fueron fuertes opositores del plebiscito en donde los ciudadanos decidieron separarse de Ucrania para anexarse a Rusia. En ese sentido, las autoridades rusas señalaron que el informe de la corte es totalmente falso debido a que Crimea no se anexó mediante un conflicto armado, sino por la vía democrática, en donde los ciudadanos decidieron formar parte de la Federación rusa.

Además de la situación con Rusia, la Corte Criminal Internacional también se enfrenta a que países africanos, como Burundi, Gambia y Sudáfrica, que ya abandonaron el órgano internacional este año, están buscando su salida, pues opinan que ésta es una institución occidental que tiene la finalidad de vigilar y controlar al continente africano. Actualmente, la corte ha llevado a cabo investigaciones en contra de líderes de algunos países como es el caso de Kenya, en donde Omar al-Bashir ha sido arrestado por crímenes contra la humanidad.  (Vía: AlJazeera)

La salida de Rusia representa un fuerte precedente que podría tener una reacción en cadena y resultar en que más estados abandonen este organismo y que eventualmente se desintegre o pierda jurisdicción. Esto sería un fuerte golpe para la seguridad y la justicia internacional en el sentido de que no habría compromiso alguno de las naciones para proteger y garantizar protección alguna a los derechos tanto de sus propios ciudadanos, como de los de otras naciones con las que podrían entrar en conflicto.

Particularmente el caso de Rusia representa un conflicto de orden mayor que podría elevar aún más las tensiones con las potencias occidentales. Por una parte, el gobierno ruso tiene razón cuando señala que la cuestión de Ucrania resulta ser un embate de occidente hacia su país. Esto en el sentido de que una posible anexión a la Unión Europea sería un pase automático a una membresía de la OTAN, lo que encerraría a Rusia por varios frentes en occidente, pensemos solo en los países bálticos, Polonia y, en este caso, Ucrania.  

Pero, por otra parte, resulta hipócrita por parte de Rusia afirmar que la anexión a Crimea solo fue parte de un proceso democrático cuando se comprobó no solo que han apoyado con entrenamiento y armamento a los rebeldes pro-rusos de Ucrania, sino que también han infiltrado tropas de manera irregular en el país para realizar operaciones de combate directas. Esto, ya que no existe una previa declaración de guerra, podría pensarse como una intervención irregular y no oficial y, por lo tanto, ser considerado un delito de guerra. (Vía: BBC)

La decisión de Rusia de salir de la corte agravará las tensiones geopolíticas ya que, al no reconocer la legitimidad de dicho órgano internacional, pueden ampliar su margen de maniobra para consolidar su dominio en la región sin la necesidad de comprometerse a dar cuentas a la comunidad internacional respecto a sus formas de operar. Por supuesto que podemos pensar que esta decisión está totalmente calculada por el gobierno ruso debido a que con la victoria de Trump en Estados Unidos, Rusia ya no tiene un contrapeso real que lo limite en sus acciones políticas y militares.

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