Pagan 16 mil pesos por árbol para plan de reforestación en CDMX

De acuerdo con información del diario Reforma, la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México gastó aproximadamente 26 millones de pesos en la compra de 619 árboles– es decir, en promedio 16 mil pesos por árbol– como parte del Programa de Reforestación 2016 en camellones y vías primarias. En contraste, cotizaciones realizadas por el medio muestran que el lote podría haberse adquirido a 12 millones 304 mil pesos, es decir, dos veces menos del valor que se pagó.

En respuesta a una solicitud de transparencia, el gobierno de la Ciudad de México reportó que la compra de árboles se hizo a la empresa Espacios Verdes Integrales; sin embargo, al investigar sobre la empresa, el diario se encontró con que carece de domicilio real o teléfono para contactarla.

También realizó una serie de cotizaciones en las cuales reportó que los rangos de precio van, por ejemplo, en el caso de las magnolias, de los mil a los 6 mil quinientos pesos por unidad; el de las acacias, va de 600 a 4 mil 800 pesos, y el de un sauce llorón, hasta 5 mil 900 pesos. Además, contempló el costo por carga, traslado, descarga y plantación, el cual se calculó en 118 mil 770 pesos, tomando en cuenta que se llevara a cabo desde Texcoco, Estado de México, a la capital. (Vía: Reforma)

Al cuestionarle acerca del sobreprecio de los árboles, Tanya Müller, titular de la Sedema, aseguró que la decisión de compra se había basado en una serie de especificaciones las cuales aseguraban que, durante su crecimiento, pudiera sobrevivir al menos el 85% de los ejemplares. Explicó que debido a que es la primera vez que en la ciudad se decide reforestar con follaje crecido, era necesario contar con árboles con una condición fitosanitaria libre de plagas, bacterias y hongos. Esto, en parte, fue lo que le agregó valor al precio de cada árbol, sin contar su traslado ya que los ejemplares fueron cultivados en viveros de Monterrey, Puebla, Veracruz y Morelos.

El cuidado en la elección de los árboles resulta irónico frente a los datos que arroja el propio informe de Áreas Verdes Urbanas del Distrito Federal 2014presentado por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del D.F., pues este subraya el hecho de que no hay recursos disponibles para el mantenimiento constante de estas áreas verdes urbanas. Por otra parte, el informe también registra que en muchas ocasiones la planeación inadecuada ha traído como consecuencia la plantación de árboles en lugares poco adecuados lo que provoca que la vegetación urbana se deteriore rápidamente y que, después, genere nuevos costos para su reemplazo.

En el programa de reforestación hay poca claridad, por ejemplo, con respecto a cómo se eligen las áreas que se deciden reforestar pues, aunque los datos a tomar en cuenta para ello sí con claros, el hecho de que este programa esté basado en el diagnóstico de información recabada seis años atrás, en el 2010, pone en duda la vigencia del mismo, como hasta ahora se ha llevado a cabo.

Con respecto a la posibilidad de que Espacios Verdes Integrales, a quien fueron adquiridos los árboles, pudiera ser una “empresa fantasma”, se limitó a responder que esto no podría ser posible debido a que para participar y ganar una licitación, debían cumplir una serie de requisitos que la propia Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) revisa. Respuesta que, al menos, resulta insuficiente para concluir que no lo sea.

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