Osorio Chong, al atacar a AMLO, defiende a una policía llena de denuncias

En Coacalco, Edomex, rodeado de cientos de miembros de la Policía Federal, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, utilizó el estrado para “defender” a esa institución (y a las Fuerzas Armadas) de “ataques y denostaciones”. El objetivo obvio de su discurso: Andrés Manuel López Obrador. (Vía: El Universal)

Ha pasado poco más de un mes desde el operativo de la Marina en Nayarit en el que un helicóptero artillado disparó contra un conjunto de casas en Tepic. A los pocos días, Andrés Manuel López Obrador lanzó la acusación de que en ese operativo la Marina hizo una masacre en la que murieron menores de edad y lo siguió con un par de comentarios algo desatinados (por generalizadores), pero controversiales porque confrontaron la narrativa oficial de la “guerra contra el narcotráfico”, que ha justificado el incremento de violencia por parte de las Fuerzas Armadas contra los cárteles: la pobreza y la falta de oportunidades “fuerzan” a los jóvenes a unirse al narcotráfico. (Vía: Aristegui Noticias)

Osorio Chong ha atacado “indirectamente” estos comentarios de López Obrador en varias ocasiones y sus argumentos siempre han girado alrededor de la misma narrativa de enfrentamiento de la “guerra contra el narco”: ellos son los que ejercen la violencia y son las instituciones las que responden, para proteger a las víctimas de la violencia (el Estado y sus fuerzas son salvadores, caballeros en brillante armadura):

Mando el mensaje a quienes no creen en las instituciones, a quienes no creen en ellas y las denostan [sic], a quienes dicen que no es posible que actúen así nuestras Fuerzas Armadas, nuestra Policía Federal porque eran jóvenes, porque era por necesidad.

Seguramente ese y otros personajes no ven las armas con las que los enfrentan, no están ahí en el territorio viviendo un momento complejo de un enfrentamiento y seguramente no conocen a las familias de los que han lastimado estos criminales.” (Vía: El Universal)

Los comentarios del secretario de Gobernación llegan en un momento conflictivo para la actuación de las fuerzas armadas dentro de la “guerra contra el narcotráfico”: en el Senado, se están discutiendo varias propuestas de ley, la Ley de Seguridad Interior que, como te lo hemos reportado, podría ser una puerta para legalizar el estado de excepción en el que ha vivido buena parte del país los últimos diez años. (Vía: Aristegui Noticias)

Presionados por los secretarios de la Defensa Nacional y la Marina, los senadores han avanzado casi sin debate estas leyes, que han levantado la atención de diversas ONGs y de organismos internacionales como la ONU. Al mismo tiempo, investigaciones, como la del Centro de Investigación en Derecho y Economía (CIDE), y reportes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) sobre escándalos como Tlatlaya, Nochixtlán y la Noche de Iguala señalan el involucramiento (o la inacción) han hecho aún más visibles las dudas y los abusos que las Fuerzas Armadas han realizado desde el 2006, cuando Felipe Calderón ordenó la “Operación Michoacán”, disparando la “guerra contra el narcotráfico”. (Vía: Animal Político)

Estamos entrando, ya, en terreno de votaciones presidenciales, frente a un poder ejecutivo más que debilitado y una crisis en múltiples niveles, con 2016 como el año más violento (y enero de este año como uno de los más sangrientos de la última década). Las declaraciones de candidatos, de posibles contendientes y de los medios mismos se irá radicalizando, sin prestarle verdadera atención a cómo resolver los problemas, sino la forma de sacarles provecho.