Odebrecht: manejo de influencias y posible corrupción en tiempos de Calderón

Brasil, desde que el año pasado depusiera a la presidenta Dilma Rousseff por cargos de corrupción, se ha enfrentado una y otra vez a investigaciones judiciales. Los mismos miembros del gobierno y el poder legislativo que impulsaran la destitución de la presidenta, hoy, están en medio de procesos penales por lo mismo que acusaban a la heredera política del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Las investigaciones iniciaron en la empresa paraestatal Petrobras, pero, ahora, se han ampliado y hasta se ha abierto otro caso, y éste toca a la gigante constructora Odebrecht, y el caso es tan grande que, apenas ayer, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) ha reportado que la investigación podría llegar, incluso, hasta al expresidente mexicano Felipe Calderón, quien se encuentra en medio de una campaña anticipada a favor de su esposa, Margarita Zavala. (Vía: El Universal)

La conexión entre la investigación brasileña y el expresidente Calderón está en la construcción de la planta de petroquímicos Etileno XXI, en Coatzacoalcos, Ver., “la mayor inversión extranjera en el ramo de los últimos 30 años”, como la ha nombrado Calderón en una carta donde niega cualquier relación culposa con Odebrecht. Según la investigación de MCCI, “La conexión Odebrecht-Los Pinos en tiempos de Calderón“, un correo entre dos funcionarios de la empresa brasileña detalla los preparativos para una reunión entre Calderón y Lula da Silva “como parte de su estrategia de negocios con Pemex.” (Vía: Animal Político)

El día de ayer, cuando la noticia apareció en diversos medios, el expresidente Calderón lanzó una carta en la que niega cualquier relación y argumenta que todo contacto con la empresa y con el expresidente de Brasil ocurrió de acuerdo al protocolo diplomático y como parte de una “rutina” dentro de las relaciones bilaterales de cualquier país con sus “principales inversores”. El problema radica en la cercanía de la rama petroquímica de la empresa, Braskem, con ambos jefes del poder Ejecutivo de ambos países, y el tráfico de influencias que esa cercanía pudo haber provocado para que se favoreciera un contrato tan importante como el de la planta Etileno XXI. (Vía: Animal Político)

La insistencia de MCCI sobre esta relación y la vinculación que podría hacerse con los juicios de corrupción que están ocurriendo sin cesar en Brasil no es cosa menor, y no es algo que pueda sacudirse con una carta personalizada a cada medio que publicó la investigación (cartas como la que recibiera Animal Político, llegó también a la redacción de Proceso , de Aristegui Noticias, de El Universal y de otros medios, lo que, tan sólo en eso, evidencia la visibilidad y la facilidad de acceso a la defensa que tiene un personaje como Calderón). Como ha publicado la ONG, la evidencia del correo ya ha sido aceptada en los juzgados brasileños como evidencia relevante, suficiente para iniciar una investigación contra Lula da Silva por promover los intereses de una industria privada usando la investidura presidencial brasileña. (Vía: El Universal)

Incluso investigaciones del Departamento del Tesoro y del FBI en los Estados Unidos han “seguido el dinero” y han descubierto que Odebrecht tenía un “departamento de sobornos” (una unidad de negocios “oculta) para pagar los millones de dólares que, presuntamente, entregara a once gobiernos latinoamericanos y cuatro africanos, para asegurar contratos semejantes al que se vincula con México. (Vía: El País)

En nuestro país, la investigación está abierta y a cargo de la Procuraduría General de la República y de la Secretaría de la Función Pública, ninguna de las dos ha hecho declaración alguna sobre las acusaciones de MCCI o de la carta de Calderón, ¿la habrá?