Nueva York prohíbe terapias de conversión de la homosexualidad

Un adolescente empieza a tener dudas sobre su sexualidad; por una u otra razón, sus padres se enteran y deciden “ayudarlo”. De pronto el chico, en vez de experimentar libremente y descubrir por sí mismo su sexualidad, está en el consultorio de un presunto terapeuta de dudosa capacitación que busca convencerlo de ser “normal”. El resultado es un joven traumatizado al que se forzó para que se convenciera de que siempre fue ‘hetero’ aunque su corazón dude o de plano opine lo contrario.

Esta clase de tortura psicológica por años fue conocida como “terapia de conversión”. Sin ningún aval médico ni rigor científico, estas terapias siguen siendo populares en entornos sociales conservadores, donde es preferible traumatizar a un joven en lugar de ayudarlo a aceptarse.

Aunque han sido desacreditas por décadas, poco han hecho las autoridades para prohibir estas prácticas que solo dejan daños psicológicos.

https://twitter.com/DylanBoothUK/status/937739082964365313

De ahí que sea más que celebrable que la ciudad de Nueva York haya dado un paso importante al respecto. Su concejo ha acordado que estas prácticas son ilegales en la cuidad y ahora mismo solo se espera a que la ratifique el alcalde Bill de Blasio.

No hay ni una sola prueba de que la orientación sexual de una persona pueda ser modificada con una terapia y, en cambio, abundan los casos de personas traumatizadas por terapeutas fraudulentos. Para colmo, se sabe que la mayoría de los casos las terapias de conversión se llevan a cabo en contra de la voluntad del paciente, casi siempre un adolescente en manos de padres poco comprensivos.

En México quienes han llevado un esfuerzo semejante en contra de esta aberración es la asociación Yaaj, quienes lanzaron este año una campaña donde se opte por la aceptación. Uno de sus logros fue que el Conapred admitiera que estas prácticas fueran catalogadas como discriminatorias pues parten del erróneo supuesto de que la orientación sexual es un mal que puede y debe ser modificado.

En el caso neoyorkino, los infractores que sean encontrados culpables de cometer estas ‘terapias’ que ante todo son tortura disfrazada de consuelo, deberán pagar multas de hasta 10 mil dólares.

“Nos aseguraremos que todas las personas vivan sin temor a la coacción para convertirse en alguien que no son. La terapia de conversión es bárbara e inhumana, y aquí mismo, en la ciudad de Nueva York, seguiremos siendo el modelo de aceptación en todo el país, ya que prohibimos la terapia de conversión de una vez por todas”, declaró la concejala Melissa Mark-Viverito, principal promotora de este avance para erradicar la discriminación. (Vía: El Diario NY)