Norberto: una “disculpa” que se queda corta

Imagen: Especial

Sin duda, leer que el arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, ha pedido perdón por los comentarios hechos contra la comunidad LGBTTTIQA produce, primero, sorpresa y, luego, incredulidad. Algo de esta frase tiene verdad: Rivera sí pidió perdón “si he utilizado palabras que no son las adecuadas” (vía: Animal Político), pero si se sigue leyendo su declaración, esta disculpa es tan sólo por la forma como ha lanzado declaraciones, por el lenguaje, y no por la la homofobia que ha guiado sus declaraciones los últimos meses, después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) validara el matrimonio igualitario en todo el territorio nacional.

En el décimo congreso anual de “Courage  Latino” (organización que “brinda atención espiritual a hombres y mujeres que viven la condición de Atracción al Mismo Sexo (AMS)”), y tras el testimonio de abandono y rechazo por parte de la Iglesia de un católico homosexual de 23 años, de acuerdo con la Arquidiósesis (vía: SIAME), Norberto Rivera equiparó su error con el riesgo de ofender a alguien por llamarlo “viejo” o “de la tercera edad”:

a mí, por ejemplo, cuando llegué a los 60 años, ya no me gustó que me dijeran joven; cuando me dieron mi tarjeta de la tercera edad, no me agradó que se refirieran a mí como persona de la tercera edad, para mí lo correcto era que me dijeran viejo. (vía: SIAME)

El principal problema de una disculpa como esta, centrada en el lenguaje, es que no es, en realidad, una disculpa: el discurso de odio y homofobia que ha construido la Arquidiócesis Primada de México bien puede seguir haciendo declaraciones e incitando a marchas “en defensa de la familia”, como las que se dieron en septiembre pasado, sin utilizar una sola palabra que pueda ser “remplazada” con una que no sea ofensiva, por ejemplo, la editorial del semanario Desde la fe, su órgano difusor, del 31 de julio de este año:

Si surgiera un movimiento de mentirosos, que a través de medios masivos convencieran al público de que mentir es bueno y normal, que no pueden evitarlo, y que son víctimas de discriminación porque en los juicios y en los documentos oficiales se les obliga a decir la verdad, y el Estado cediera a la presión de influyentes políticos y empresarios mentirosos y legalizara su desviación hacia la mentira, la Iglesia no lo aprobaría. Se mantendría firme en pedir que dijeran la verdad, aunque no fuera la opción “políticamente correcta” o popular. ¿Por qué? Porque Dios ordena: “no mentirás” (vía: Semanario Desde la Fe )

Después de la marcha del 25 de septiembre, el mismo prelado publicó un texto en el semanario (que ha quitado de su sitio) en el que advierte de los terrores de tener una sociedad que acepte la igualdad de derechos para la comunidad LGBTTTIQA: desde multas y cárcel para aquellos que “no admiten homosexuales en sus negocios […] o padres de familia que se oponen a que a sus hijos les enseñen en la escuela que la homosexualidad es natural”, todo basado en “incontables estudios científicos” que muestran las altas tazas de transmisión de enfermedades sexuales dentro de la comunidad, por lo que son un riesgo para todos los demás. (vía: El País)

 

Este intento de disculpa lo da tras la llegada de Franco Coppola, nuevo nuncio apostólico elegido directamente por el papa Francisco. Experto en el trabajo diplomático en países con crisis de violencia e inestabilidad política, como Burundi, Chad y la República Centroafricana, Coppola busca preparar el cambio en la Arquidiócesis, ya que Rivera ha anunciado su jubilación para el año que entra. (vía: El País)

Mientras el papa Francisco, durante su visita en febrero, denunciara a los “príncipes” de la Iglesia que se han alejado de las congregaciones, Norberto Rivera ha utilizado su fuerza para construir un movimiento político que, más allá de buscar recortar los derechos de la comunidad LGBTTTIQA, es una lucha contra el Estado laico mexicano. El obispo podrá pedir disculpas por el lenguaje, ¿pero llegará el momento en el que reconozca que su homofobia es algo para pedir perdón?

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