Revelan nombre real de la hija de Obama e internet pierde la cabeza

¿Sasha? No: Natasha Obama.

La sábado pasado la hija menor de Barack Obama cumplió 16 años. El hecho no habría trascendido de no ser porque gracias a su cumpleaños nos enteramos que la escuincla que por 8 largos años conocimos como Sasha en realidad se llama Natasha. 

https://twitter.com/ismashfizzle/status/873915228211249152

Internet enloqueció cuando trascendió el hecho en medios periodísticos y redes sociales. Ashley C. Ford fue quien publicó el nombre real, junto con su felicitación, en Twitter. (Vía: Excélsior)

Aunque para muchos sea más que inútil discutir los nombres exactos de la progenie de un ex presidente, vale la pena aclarar que los gobernantes son figuras públicas que deben sujetarse a nuestro escrutinio durante su administración. Es, cuando menos, muy complejo ocultar el nombre de una persona durante ocho años en medio de la Casa Blanca (y no la de la Gaviota), el edificio con más escrutinio mundial y del que más quisiéramos saber propios y extraños, gringos o extranjeros.

Durante 8 años la sociedad responsable vigiló a Obama como Obama vigiló con su programa PRISM a todos nosotros, gringos o no. ¿Cómo es posible que en 8 años no nos hayamos enterado de semejante detalle? Parece minúsculo que hayamos pasado por alto apenas dos sílabas diferentes, pero ese detalle hace pensar a muchos sobre las obras completas de una administración presidencial que pasamos por alto.

https://twitter.com/jaydmcclinton/status/873724180717608961

También es cierto que esta reacción eufórica por el nombre de Natasha Obama no habría ocurrido de no ser porque mucha gente extraña la administración de su padre. Sus logros, incluso los más pequeños e intrascendentes, parecen magnas obras ante las consecutivas tonterías de Trump. Incluso sus pifias palidecen ante las garrafales metidas de pata del actual presidente de los estados Unidos.

Natasha es muy joven para entender cabalmente cómo mucha gente añora una administración donde (aunque no vigilaban a todos) el mundo a veces parecía ir en la dirección correcta, según sus amplios seguidores, al menos.

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