Ser diputado por un día, ¿es la única forma de acercar a los niños a la política?

¿Por qué te sorprendió tanto el discurso del niño que jugaba a ser diputado? Ayer se viralizó el video de Ángel Jacinto Noh Tun el niño diputado que denunció de manera directa la corrupción y la inseguridad en el estado de Quintana Roo.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=FcUdQvNUpl4?ecver=2]

 “Ya no nos sorprende escuchar a diario los noticieros, que es inútil luchar en contra de la corrupción ya que nuestras autoridades de todos los niveles protegen y cubren a todo aquel que con dinero y poder haga una atrocidad.”

“La delincuencia en Quintana Roo es una cachetada, un insulto para los que amamos esta tierra:  ejecuciones, levantones, violaciones y, lo más triste, el robo descarado e impune de Roberto Borge.”

Roberto Borge es ex gobernador de Quintana Roo y fue acusado por el actual gobernador, Carlos Joaquín González, ante la Procuraduría General de la República (PGR) por presuntas irregularidades en la venta de tierras pertenecientes a la reserva territorial del estado. (Vía: El Excélsior)

Además de verse envuelto en un sin fin de situaciones irregulares, como la cantidad de escoltas que aún trabajaban con él y desvió de recursos.

¿Qué otra formas de participación podrían propiciar que niñas y niños no sólo jueguen a ser políticos sino que logren ser tomados en cuenta en sus espacios de convivencia más cercanos: la familia, sus salones de clases y sus espacios recreativos?

Sería absurdo juzgar los ademanes con los que Ángel Jacinto expresó su discurso, la crítica va a hacia los mecanismos que pretenden que los niños tomen una conciencia política, como si las exigencias de justicia sólo pudieran darse dentro de las cámaras de diputados.

Lo verdaderamente cabrón sería que un adulto no estuviera de acuerdo con el discurso de Jacinto. Esta vez la violencia se desbordó en una simulación, un juego que muchos políticos aludidos dejarán pasar o se colgarán de ello, otras se desborda en niños explotados laboralmente.

Los niños y los borrachos dicen la verdad, dice la sabiduría popular, pero queda la duda sobre si los políticos de “verdad” responderán a este llamado: ¿lo dejarán pasar? o serán capaces de buscar en la biografía de Jacinto un hecho que contradiga su discurso.

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