A costa de sus ojos, Nabila ganó una batalla contra el machismo

¿Qué clase de enfermedad es el machismo? Habría que preguntarle a Nabila Rifo, que fue encontrada inconsciente con el cráneo y los dientes fracturados. A un costado de su cuerpo, yacían unas llaves que Mauricio Ortega, su pareja, usó para sacarle los ojos. Este crimen conmovió a Chile en 2016 y ayer, 2 de mayo, se hizo justicia. 

A casi un año de la agresión y después de 22 audiencias, 24 pruebas documentales, 22 informes periciales, 63 testigos, 27 peritos y una decena de pruebas materiales, el Tribunal Oral en Lo Penal de la provincia de Coyhaique, sentenció a 26 años y 170 días de cárcel a Mauricio Ortega por la agresión a Nabila.

La historia Nabila nos obliga a regresar a los momentos en los que un país entero logró ser conmovido, pero también a cómo la violencia desmedida contra el cuerpo de una mujer, fue construyendo una resistencia, un caso y una noticia.

Mientras Nabila Rifo fue internada con ventilación mecánica en el Hospital Regional de Aysén, los vecinos se juntaron en las calles bajo los gritos de “respeto y justicia” y prendieron velas por su recuperación. Poco después, la noticia del brutal ataque contra Rifo conmocionó a todo el país, lo que provocó varias manifestaciones. (Vía: BBC)

Nabila Rifo no sólo despertó la conciencia de Chile: su caso también, para mal, fue un ejemplo de la revictimización y el espectáculo a costa de la tragedia, que muchas veces fomentan lo medios de comunicación. No sólo fue necesario recuperarse de las heridas físicas y volver a reconocer el mundo, también fue necesario superar la obscuridad de los medios televisivos que aprovecharon su historia por ratings. 

Tal fue el caso del Canal 13 de Chile -cualquier semejanza con nuestro país es mera coincidencia-  que el pasado 12 de abril mostró sin edición el informe ginecológico de Nabila. Al día siguiente, los conductores pidieron disculpas y, por la tarde, en un informe del canal se anunció la salida del director del programa.

En el programa Bienvenidos, del Canal 13, se expusieron los detalles del informe ginecológico del caso, se mencionó el contenido vaginal y anal de Nabila Rifo al momento del ataque e incluso se mencionó el olor. (Vía: El mostrador)

Previo a este hecho vergonzoso de la televisora, Nabila realizó su declaración el 23 de marzo donde señaló  que era habitual que su pareja la agrediera física y psicológicamente: “Se molestaba por cualquier cosa, por la comida, porque yo la hacía mal. Me decía que yo era una maraca, una puta”. En alguna ocasión, indicó la mujer, Ortega la arrastró del pelo por las escaleras hacia abajo. (Vía: El País)

Agregó que el día del ataque, después de ser golpeada con una piedra, se hizo la muerta para que su ex pareja no la siguiera golpeando, pero tras un momento quedó inconsciente. Después, en el hospital, tomó conciencia de que no volvería a ver la realidad como antes.

Nabila es una sobreviviente que perdió su mirada para que los ojos de un país, donde el aborto está prohibido en todas las circunstancias, en donde apenas se discute una ley para castigar el acoso callejero y en donde en 2017 se han producido 22 feminicidios, según la Red contra la Violencia hacia las Mujeres, lograra ver lo que no quería ver: que el machismo mata.

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