El mundo contra el muro. Respuestas y reacciones frente a Trump

Las órdenes ejecutivas firmadas el miércoles por Donald Trump y la guerra de declaraciones en redes sociales que le siguieron, fueron seguidas no sólo por los millones de mexicanos y méxico-americanos a los que nos afectaba directa o indirectamente la (aún posible, pues no está aprobada aún por el Congreso) construcción del muro fronterizo, sino también por toda la comunidad internacional: más allá de afiliaciones ideológicas o económicas, todo mundo estuvo al pendiente de un suceso que abre, definitivamente, una brecha entre los Estados Unidos de Donald Trump y el resto del mundo.

Organismos internacionales como el Parlamento Europeo y la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) dejaron claro que políticas como éstas, más allá de lo que puedan hacerle al “libre mercado”, afectan la forma como los países vecinos se piensan a sí mismos, que una decisión unilateral como la tomada el miércoles por Trump afecta las bases de cualquier relación diplomática de diálogo y cooperación; el presidente de UNASUR, el expresidente colombiano, Ernesto Semper, llevó su rechazo más hacia el campo moral, diciendo que rechaza “la humillante obligación de pagar el, aún más humillante, muro que se pretende construir para separar físicamente a Estados Unidos y Canadá de México y América Latina.” (Vía: Aristegui Noticias)

 

El presidente de Bolivia, Evo Morales, lanzó un tuit de apoyo a México, recordándole algo que el mismo Peña Nieto dijera en el mensaje que diera la semana pasada respecto a la “política exterior”: es urgente en momentos como éste el recordar que México forma parte de una comunidad de países a los que los hermana no sólo un idioma o una historia semejante, sino, también, las bases de sus ideas de nación. Incluso el ultraconservador gobierno de Michel Temer en Brasil apoyó al mexicano, diciendo que “las cuestiones entre pueblos amigos –como es el caso de Estados Unidos y México– deben ser solucionadas con diálogo y la construcción de espacios de entendimiento.” (Vía: La Jornada)

El impulso de apoyo que tenido en estas últimas horas el gobierno mexicano podría convertirse en la punta de lanza contra la normalización de las políticas de Trump, en una base crítica contra las decisiones unilaterales que está tomando que no sólo le afectan internamente (como los recortes de impuestos o la desarticulación del “Obamacare”), sino que tienen impactos globales, como su ataque contra los migrantes o sus declaraciones sobre cancelar toda regulación ambiental. ¿El gobierno de Enrique Peña Nieto sabrá aprovecharlo, o seguirá buscando “diálogo” con alguien que ha demostrado que no se preocupa por eso?