¿Por qué elevó Banxico las tasas de interés?

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La victoria de Donald Trump ha generado una fuerte incertidumbre en las economías globales, los mercados han reaccionado de manera poco favorable debido al riesgo y la contingencia que trae consigo su victoria. La economía mexicana ha sido la más afectada de todas, el peso ha sufrido una fuerte depreciación frente al dólar, casi 10%, y es poco probable en el corto y mediano plazo que se recupere, así que seguramente no veremos un dólar más abajo de los 19 o 20 pesos. 

Dicha depreciación es producto de las reacciones de los mercados frente a las propuestas de Trump respecto a la renegociación o, peor aún, la posible derogación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Esta posibilidad ha generado reacciones negativas por parte de los inversionistas y especuladores, específicamente ha generado incertidumbre en el sentido de que una medida de tales dimensiones hace que México no solo reduzca sus proyecciones de crecimiento económico, sino que se vuelva un destino poco atractivo para la inversión debido al acceso restringido al inmenso mercado que implica Estados Unidos. Es decir, vuelve a nuestro país un mercado de alto riesgo que ofrece bajas perspectivas de obtener buenas utilidades.

Esta contingencia ha producido que los mercados no prevean una recuperación del peso frente al dólar, lo cual impactará a la economía mexicana en la inflación. Por todas estas razones, el Banco de México decidió el día este jueves elevar su Tasa de Interés de Referencia en 50 puntos base, es decir que pasó de 4.75% a un 5.25%; dicha medida tiene la finalidad de mantener estable el poder adquisitivo de la moneda mexicana, generando certidumbre en los mercados, además de influir en elementos macroeconómicos como el crecimiento y la inflación. (Vía: El Financiero)

Pero, ¿cuál es el significado y el impacto del alza de las tasas de interés? Básicamente se trata de una medida macroeconómica implementada por el Banco Central que busca encarecer el dinero en el país. Esto quiere decir que tiene la finalidad de desincentivar tanto las inversiones, como el consumo directo encareciendo el interés referencial que cobran los bancos. Dicho en otras palabras, el Banco de México busca incentivar el ahorro y reducir el consumo con la finalidad de controlar la inflación.

Recordemos que la inflación aumenta con base en las leyes de la oferta y la demanda. En este caso particular en donde el entorno macroeconómico es adverso y ha impactado de forma tan fuerte el valor de nuestra divisa en los mercados, una medida correcta es la desincentivación del consumo, ya que un mayor consumo de bienes y servicios traería consigo un crecimiento exponencial de la inflación, afectando no solo la economía de las familias, sino la propia estabilidad macroeconómica del país. 

Asimismo, estas medidas, al reducir la contingencia y el riesgo, generan certidumbres en los mercados, pues la deuda mexicana y los flujos de capital extranjero se vuelven atractivos para la inversión en el país. Sin embargo, no podemos asumir que habrá un repunte de la economía mexicana en el corto y mediano plazo, sino que hay que entender que estas medidas como un ajuste ante los entornos adversos que impactan de manera significativa a los mercados. Ahora, solo nos queda esperar las acciones que tomará la FED en Estados Unidos el próximo diciembre, así como los primeros cien días del gobierno de Trump, para saber si habrá una mejora la economía. (Vía: El Financiero)