Hace un mes, ICE los separó: Mariana luchó en la corte y por fin se reunió con su hijo

Después de un mes de haber sido separados por ICE al cruzar la frontera de Estados Unidos en busca de asilo, Beata Mariana de Jesús Mejía Mejía y su hijo, Darwin, de 7 años, volvieron a estar juntos en el aeropuerto de Delaware. Esto, luego de que ella interpusiera una demanda contra el gobierno estadounidense y ganara.

Después de casi seis semanas de que la administración de Donald Trump activara la política inhumana de separar a las familias que entren ilegalmente a los Estados Unidos, las historias con finales felices se cuentan todavía con los dedos de una mano.

Más de dos mil niños, de entre 9 meses y 16 años han sido enviados a, por lo menos, 20 centros de detención regados por todos los Estados Unidos sin informar a los padres, quienes enfrentan procesos de deportación inmediata.

No son pocos los casos en los que una madre es enviada de regreso a su país (principalmente Guatemala, Honduras y El Salvador) sin otra cosa más que un número para intentar localizar a sus hijos.

Luego de que ICE le arrebatar a Darwin, Beata Mariana, acompañada por varias organizaciones no gubernamentales que le proveyeron acompañamiento legal, demandó al gobierno estadounidense y a los altos mandos del Departamento de Seguridad Interior (DHS) y el de Justicia.

Antes de que su caso llegara al juicio público, su equipo legal llegó a un acuerdo con el gobierno: su hijo fue liberado de un centro de detención en Arizona y enviado con ella.

En reencuentro, conmovedor hasta las lágrimas, fue grabado y transmitido en vivo por los abogados de Mejía.

Imagen: Getty

Sin embargo, un mes separado de su madre, en un país desconocido y en las condiciones infrahumanas que fue mantenido, además de la experiencia traumática de la separación, han dejado secuelas en Darwin. Su madre ha dicho, tanto en la conferencia de prensa improvisada a la salida del aeropuerto, como en entrevista con CNN, que le cuesta trabajo reconocer a su hijo, porque “ya no responde como antes”.

El equipo legal de Mejía busca, también, una reposición de los daños, tanto psicológicos como morales, que las acciones del ICE infligieron tanto en Darwin como en su madre. (Vía: CNN)

El ejemplo de Beata Mariana ya es imitado por decenas de padres en circunstancias semejantes. Ante los actos inhumanos, al menos, todavía hay mecanismos legales para confrontarlos. En Estados Unidos, porque en México demandas semejantes caen en el vacío de los procesos burocráticos.

Con información de CNN