La comida chatarra está acortando la vida de los niños: The Guardian

La relación que existe entre la obesidad, la comida chatarra y las bebidas azucaradas ha sido señalada por un artículo del diario inglés The Guardian, después de que expertos en salud del mundo se preocuparan por el creciente número de casos de diabetes tipo 2 y de presión alta en niños.

Según la World Obesity Federation, a nivel mundial los tres países con la taza más alta de obesidad infantil son Kiribati, Samoa y Micronesia. Sin embargo, en el caso de los países mayor densamente poblados, las tazas más altas de obesidad en niños de 5 a 17 años corresponden a Egipto (35.5 %), Grecia (31.4 %), Arabia Saudita (30.5 %), Estados Unidos (29.3 %), México (28.9 %) y Gran Bretaña (27.7 %). (Vía: World Obesity Federation)

Fuente: World Obesity Federation

Sin embargo, otras instituciones como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que México ocupa el primer lugar en obesidad en niños y adolescentes a nivel mundial.

La epidemia de obesidad ha llegado a prácticamente todos los países del mundo y los riesgos asociados a este mal tienen que ver con el consumo de bebidas azucaradas y comida chatarra, así como con el sedentarismo. En los últimos 10 años, el consumo de bebidas azucaradas se incrementó en un tercio. (Vía: The Guardian)

Según un estudio de la Pediatric Obesity Journal citado en el artículo, 268 millones de niños tendrán sobrepeso en 2025, de los cuales 91 millones serán obesos. Tim Lobstein, uno de los autores de dicho estudio, asegura que la comida que los niños comen es “el corazón” del problema y que, en países pobres, la obesidad y el retraso en el crecimiento van de la mano:

“Encontramos que la gran mayoría de los niños que sufren exceso de peso se encuentran en países de ingreso bajo o medio. Siguiendo un estudio reciente del Banco Mundial que evidencia los altos niveles de retraso en el crecimiento en niños de regiones no desarrolladas en el mundo, es obvio que hay algo sumamente mal en la manera en que la comida se está produciendo.” (Vía: The Guardian)

Esta paradoja saca a la luz que la malnutrición puede darse tanto por falta de alimentos como por la ingestión de alimentos chatarra. Jim Yong Kim, cabeza del Banco Mundial, explica que la malnutrición afecta el desarrollo cerebral y físico de los niños, por lo que existe una brecha entre el desarrollo de un niño de uno de estos países y otro que tenga la oportunidad de desarrollarse sanamente:

“25 % de los niños presenta retraso en su crecimiento. La desigualdad ‘se cocina’ en el cerebro de los niños antes de que cumplan 5 años. Entonces, la única forma en la que realmente puede haber igualdad de oportunidades es si bajamos esta taza de retraso en el crecimiento a cero.” (Vía: The Guardian)

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