Tillerson apunta una relación entre ISIS y los cárteles mexicanos: la evidencia lo contradice

En audiencia con el Comité de Relaciones Exteriores de la Casa de Representantes, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, declaró, a pregunta expresa del republicano Michel McCaul, que su secretaría y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), ven una relación entre los cárteles y grupos terroristas como el Estado Islámico (ISIS).

Vamos más despacio: ¿de verdad hay un contacto entre los cárteles del narcotráfico mexicanos y el “terrorismo internacional”? La Agencia para el Control de Drogas (DEA) ha advertido de esa posibilidad desde hace varios años, sobre todo cuando países como Afganistán y Paquistán eran los principales proveedores de goma de opio para la fabricación de heroína: con los cárteles ampliando sus redes de contrabando hasta Europa y Asia, no era difícil que se establecieran, por lo menos, contactos comerciales entre dos entidades que, en cierta medida, se parecen. (Vía: El Financiero)

Ahora, en México se cultivan alrededor de 30 mil hectáreas de amapola: su trasiego y transporte ha arrastrado con normalistas, con comunidades enteras y ha hecho de estados como Guerrero y Michoacán un espacio en constante disputa. (Vía: Proceso)

Sin embargo, hay un miedo constante en los Estados Unidos porque existan esos lazos; desde 2013, gobernadores y representantes republicanos han alimentado una relación que “tan solo” existe en la brutalidad de sus acciones: ISIS y los Zetas cortan cabezas y mantienen regiones enteras en su poder a costa de los Estados que, supuestamente, deberían frenarlos, pero fuera de eso no hay más relación… o no la hay en apariencia.

En la audiencia con los representantes de la Comisión de Relaciones Exteriores, a Rex  Tillerson se le preguntó si creía, como lo hace el Secretario de Defensa, John Kelly, en esta relación. La respuesta, más que confirmar con hechos, es una confirmación de prejuicio:

Sí estoy de acuerdo [en que exista una relación entre los cárteles y los grupos terroristas]. Es por ello que hemos hecho un esfuerzo con nuestra contraparte en México para combatir las organizaciones transnacionales y eliminar la oferta de narcóticos, tráfico de humanos y otras actividades ilícitas que cruzan nuestra frontera. (Vía: Milenio)

Sin que en realidad haya evidencia de este contacto fuera de los mecanismos de terror que ejercen tanto cárteles como ISIS, muchos han apuntado a una estrategia de miedo y racismo de parte de las autoridades estadounidenses que creen “a pie juntillas” una relación entre gente no-blanca.

Las declaraciones de Tillerson son la normalización de una “fake news: lo que comenzó como un artículo de la revista racista, misógina y xenófoba Breitbart, se convirtió en un argumento incitador al miedo en personas como Michael Flynn, terminó, ayer, en una declaración oficial hecha por un secretario de la Casa Blanca frente a congresistas.

¿Será que ya los hechos no importan?

Publicidad