Dueño de helipuerto ilegal dice que no es ni helipuerto ni ilegal

Actualización 4 de octubre:

Aunque fue denunciado por meses, sólo el sismo puso en evidencia la flagrante tontería de montar un helipuerto encima de un edificio de departamentos que no fue diseñado para soportar semejante estructura en su azotea.

El sismo del 19 de septiembre dañó severamente el edificio de Nuevo León 238 en la Condesa y, para muchos, el principal daño lo generó el helipuerto que se colocó de forma ilegal en la azotea de dicho edificio.

Desde entonces el helipuerto propiedad del empresario poblano Julián Ventosa ha estado en el centro de la polémica.

Reforma contactó a Sergio Díaz, abogado de Ventosa, y dio, cómo decirlo, declaraciones harto simpáticas:

La plataforma se hizo con posibilidad de llevar a cabo un helipuerto, pero eso no significa que, si tenemos la posibilidad de realizarlo, que esa estructura se use como helipuerto. Son cosas muy distintas.” (Vía: Reforma)

Así como ven: parece helipuerto, se ve como helipuerto, fue construido como helipuerto, pero eso no significa que sea un helipuerto. Ay, ajá.

Pero eso no fue todo: encima de que declaró que el helipuerto que parece helipuerto no es helipuerto, Díaz aclaró que el helipuerto que no es helipuerto no causó los daños en el edificio de Nuevo León y que lo tienen al borde de la demolición:

La estructura superior no tuvo absolutamente nada que ver con los daños de los inmuebles, sino fue un acontecimiento de un fenómeno natural“, declaró Díaz.

¿Ustedes le creen? ¿O le creen más a las familias damnificadas porque alguien puso una estructura en su azotea que sin duda puede recibir helicópteros pero, ojo, no es helipuerto?

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Después de meses de denuncias vecinales, y tras el sismo del 19 de septiembre, por fin las autoridades hicieron caso: un helipuerto construido de forma ilegal en un uso de suelo habitacional será desarmado.

Desde hace más de 9 meses, los vecinos del edificio con el número 238 en la calle de Nuevo León, en la Hipódromo, denunciaron ante diferentes instancias la construcción de un helipuerto en su azotea. Las autoridades del Instituto de Verificación Administrativa (Invea) y de la delegación Cuauhtémoc clausuraron la obra y habían determinado desarmar el helipuerto, sin embargo, la empresa constructora, Helipuertos de Puebla (ajá, eso existe), ganó un amparo por lo que la batalla legal estaba pausada. Hasta que llegó el sismo del 19 de septiembre. (Vía: Aristegui Noticias)

Los edificios contiguos, con los números 240 y 230, ambas construcciones de ca. 1950, sufrieron daños graves por los “golpes” que el edificio del 238 les dio. Según el arquitecto José Ávila Méndez, consultado por El Universal, la altura y el peso que se le añadió al edificio por el helipuerto lo comprometieron, desestabilizaron y, durante el movimiento provocado por el sismo, afectó los edificios contiguos, mismos que tuvieron que ser desalojados.

Alrededor de 50 familias que no habían tenido que salir de sus casas durante los sismos de 1957, 1971 y 1985, esta vez por una construcción ilegal, se vieron en la necesidad de salir: varios muros colapsaron, estructuras se vieron comprometidas y se sigue revisando si podrán ser rehabilitados o, también como el 238, tendrán que ser demolidos. (Vía: El Universal)

Desde diciembre de 2016, el edificio ya tenía sellos de clausura, pero un sismo no sabe de amparos y dejó en claro las fallas estructurales que provocó una construcción ilegal (e ilógica) como un helipuerto.

En un comunicado, la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) de la Ciudad de México, informó que esta semana comenzará el retiro de la estructura, además de que se apuntalará y protegerán a los edificios contiguos para dar una revisión a profundidad de sus estructuras y estabilidad. (Vía: Animal Político)

¿Cuántos de los edificios que se cayeron el 19 de septiembre o de los que están en riesgo de colapso, también, lo están por una obra ilegal?