En el Senado, la oposición se une contra destitución de Santiago Nieto de la Fepade (sí, hasta Morena)

No es raro que un proceso judicial complejo abra “varios frentes”. Y una investigación como la que tanto la PGR como la Fepade habían iniciado con Odebrecht y su vínculo en México, Emilio Lozoya, no es la excepción. La semana pasada, luego de que Santiago Nieto, ex titular de la Fepade, declarara haber sido presionado por Lozoya para declarar a medios su inocencia y que le pidiera disculpas, fue cesado del cargo sin otra explicación más que “haber violado” el código de conducta de la PGR.

Mientras que en el “frente” Lozoya, él y su equipo de abogados han advertido que demandarán a todos los que han “calumniado” y manchado su nombre; en el “frente” Nieto, las bancadas de… bueno, todos los partidos excepto el PRI y sus satélites, buscarán contrarrestar la decisión de la PGR. (Vía: Reforma)

Por supuesto, la primera tanda de demandas va contra el extitular de la Fepade:

“Le he instruido a mi abogado que demandemos por delitos que se configuren en violación a mis derechos. Esta denuncia continuará su cauce sea o no fiscal; evidentemente me ha generado un daño inventando una serie de falacias” (Vía: El Financiero)

Resulta que, de acuerdo al abogado de Lozoya (que es el mismo que defiende a la dueña del Colegio Rébsamen), la carta no era más que un amable escrito en el que se le solicita a la Fepade que lo informara si existía o no una investigación en su contra, además de que en ella se anexaban todos sus datos (los que, por alguna razón, incluyen a sus padres).

Lozoya subió a sus redes una supuesta copia del texto original, algo extraño en medio de un proceso judicial y algo raro, también, en su uso de Twitter, pues en lo que va del año sólo ha publicado en tres ocasiones: en enero cuando Enrique Ochoa Reza fue nombrado dirigente nacional del PRI; en agosto, cuando se anunció la investigación en su contra y ahora, con la carta y un “chusma, chusma” que, probablemente, termine siendo un comentario brutalmente irónico.

Mientras, en el Senado, la decisión de la PGR de separar a Salvador Nieto de su cargo generó algo que no logra ni una mentada de madre: unir a la oposición. Las bancadas de todos los partidos de oposición: PAN, PRD, MC, PT y hasta Morena están dialogando entre ellas para evitar la salida de Nieto de su cargo.

Dado que los nombramientos y destituciones de titulares de subprocuradurías tienen que pasar por el Senado, éste tiene hasta el 7 de noviembre para aceptar o rechazar la decisión de la PGR.

Sí, Morena, PAN y PRD están de acuerdo en algo. (Vía: Animal Político)

Mientras, la PGR se mantiene firme: dicen que la destitución de Nieto no fue sólo por el caso Lozoya, sino que ya se la habían venido guardando. Sin embargo, si el Senado decide mantenerlo en su cargo, pues lo van a respetar (con el mismo tono de una mamá diciendo “pues haz lo que quieras”):

“El hecho de que se violente el código penal pone en riesgo las investigaciones. Estamos protegiendo las investigaciones no a los investigados. Tomando en cuenta las facultades del Senado, si regresa (Nieto a su cargo), respetaremos la decisión del Congreso. Siempre se ha respetado la autonomía técnica de gestión” (Vía: El Financiero)