Aún con feminicidios al alza en Edomex, Osorio Chong felicita a Eruviel

En el 2016, en el Estado de México se registraron 340 feminicidios. En municipios donde la alerta de género ha estado en “funcionamiento” desde mediados del 2015, como Ecatepec, Nezahualcóyotl y el Valle de Chalco, las cifras de estos crímenes aumentaron y no ha habido señal alguna de las autoridades judiciales, municipales o estatales estén tratando de cambiar esta constante (que no puede llamarse ni “ola” ni “crisis” a algo que ya se ha vuelto una aterradora costumbre).  A pesar de estas cifras y de la evidente ineficacia de las autoridades mexiquenses, el día de ayer el Secretario de Gobernación federal, Miguel Ángel Osorio Chong, celebró las “acciones” a favor de las mujeres del gobernador Eruviel Ávila. (Vía: Aristegui Noticias)

La distancia que hay entre los discursos oficiales y la realidad que viven millones de personas parece cada vez más grande. En un estado que encabeza las listas de feminicidios, en un estado donde la justicia parece nunca llegar para las víctimas, donde los canales son dragados y aparecen cuerpos de mujeres y donde, pareciera, una alerta de género no es más que una forma de enviar más recursos a un sistema fallido, el que uno de los principales miembros del gabinete federal esté felicitando a su gobernador no podría ser nombrado de otra forma que “cinismo”.


La visita de Osorio Chong se debió a la construcción de un tercer “centro de justicia”, instalaciones estatales donde se provee asilo y apoyo jurídico, médico y psicológico a mujeres que huyen de la violencia doméstica. Apenas tres en el estado más poblado del país; apenas tres en el estado con más feminicidios del país. Las mismas declaraciones de Osorio Chong son ya problemáticas: un gobernador salvador que “ofrece” ayuda a mujeres víctimas que no hubieran podido salir de su situación sin la intervención no del Estado, sino de Eruviel:

“Los centros de justicia […] que empoderan a las mujeres, les dan los instrumentos para salir adelante solas, sin necesidad de lo que es la carga de un hombre violento […] En el Estado de México hay tres, lo tengo que repetir, es uno de los dos estados con mayor número de centros de justicia; felicidades, señor gobernador.” (Vía: Aristegui Noticias)

En lo que va de la administración de Ávila, según datos oficiales, se ha registrado la muerte de mil 658 mujeres, una cifra 70% mayor que durante todo el gobierno de Enrique Peña Nieto. De ese número, apenas el 20% es considerado como feminicidio, pues, gracias a una larga serie de “vacíos legales”, entre ellos, que no haya una definición federal del feminicidio y que quede en cada estado determinarlo. Esto ha dejado la puerta abierta a que, todavía en 2017, categorías como “crimen pasional” y justificaciones “psicologistas” sobre “ataques cegadores de ira” les den sentencias menores a feminicidas. (Vía: Durán: Las muertas que no se ven)

Incluso, como reporta Valeria Durán en su investigación Las muertas que no se ven: el limbo de los feminicidios, las mismas “cifras oficiales” a menudo están falseadas: o se reportan números menores, se retrasan carpetas de investigación para “que no entren” en los números del año o se busca que las estadísticas cuadren con el discurso oficial del gobernador en turno. Ha dependido del trabajo independiente de periodistas y activistas el tratar de acumular la información sobre las víctimas, no sólo los números, que les arrancan su humanidad a las miles de mujeres asesinadas, sino nombres, historias personales y localización de su homicidio (o de la recuperación de sus cuerpos): blogs como El Blog de Frida buscan crear una lista y una base de datos a la par  y en respuesta a las oficiales, tan sólo en un mes, del 1 de enero al 3 de febrero de este año, este blog registró 177 muertes de mujeres, de éstas, 139 feminicidios y 30 muertes violentas. (Vía: Vice News)

Mientras la realidad esté tan alejada de los discursos oficiales, ¿habrá una forma de encontrar una solución transversal y multidisciplinaria a la violencia de género?