Tiffany vende popotes de plata… ya sabes, para salvar a las tortugas

Hay trenes del mame que son capaces de cargar con todos: personas bien intencionadas, gobiernos, medios y hasta empresas. Pasó con la serie de Luis Miguel, pasa cada cuatro años con el Mundial y, ahora, está pasando con el repudio internacional a los popotes. Esta estación particular de este tren nos dejó una joya: Tiffany’s & Co., la marca exclusiva de joyería, está vendiendo popotes de plata, ya sabes, para que los reuses y salves a las tortuguitas.

No es broma, Tiffany’s hace popotes de plata, oro y oro rosado (Imagen: Tiffany’s & Co.)

No, de verdad, no es broma. Mientras corporativos internacionales están diseñando envases para dejar atrás los popotes y empresarios recurren a materiales biodegradables para no dejar de utilizarlos (porque pues hay gente que tiene que usar popote), otros están pensando en formas de desarrollar popotes reutilizables y hasta personalizados… aunque de hecho no sea la opción más ecológica: desde el acero hasta el carrizo.

Como ya te hemos platicado en otras ocasiones, ahorrarse los popotes de hecho no ayuda al medio ambiente (aunque tampoco significa que los uses a lo wey), pues representan apenas una mínima parte de todos los contaminantes plásticos que llegan a los océanos. O sea, sí, a todos nos dolió ese video de la tortuga, pero pedir el refresco sin popote es, en términos estadísticos, seguir haciendo nada.

Estos popotes exclusivos forman parte de una colección de Tiffany hecha para… bueno, no sabemos bien a bien para qué, pero definitivamente es una cosa muy curiosa: desde latas ‘de aluminio’ hechas de plata y oro hasta yoyos con acabados de nogal, jade y plata. Ah, también hay popotes de oro (amarillo y rosado, lo que prefieras).

Si bien es cierto que estos objetos son mucho más objetos de arte que herramientas del día a día, no deja de tener un elemento ‘irónico’ el hecho de que sean comercializados cuando está a todo el tren de los popotes y la ecología. Así como hay plumas (no atómicas, fuente) con punta de oro o de platino que son más una pieza de joyería que una herramienta del diario… Aunque, eso sí, no estamos tan seguros de que nadie que los compre no los vaya a usar para tomarse su café helado.

Yoyos de plata, para el niño, la niña (Imagen: Tiffany’s Co.)

Resulta cuanto menos irónico que, subidos en el tren ecológico, la compañía decidiera crear unos popotes de oro, plata y oro rosado, cuando, para la extracción de un solo gramo de oro se requiere gastar alrededor de mil litros de agua. Pero bueno, lo importante es que el popote no llegara al mar, no que se gastaran un mar en el popote.