Primero sicarios, ahora sacrificios humanos: ¿quién le escribe los discursos al Papa?

Que el Papa sea un viejito que poco sabe de cómo va el mundo no es una noticia nueva. Que el Papa impulsa una agenda no sólo religiosa, sino política en todo el mundo tampoco es noticia nueva. Sin embargo, lo que está haciendo Francisco con sus discursos y analogías… curiosas en estos últimos días sí es noticia nueva: equiparar el aborto con “contratar un sicario” y la pederastia con “sacrificios humanos” no sólo es colorido, sino una fotografía instantánea de la actual línea de la Iglesia católica.

Desde que comenzaron a hacerse públicos los abusos de sacerdotes a niños y niñas por sacerdotes católicos, el Vaticano ha insistido en o negar las acusaciones o hacerlas menos. Con todo y las investigaciones, acusados, sentenciados, con todo y la evidencia del uso sistemático de la jerarquía católica para la impunidad de los sacerdotes pederastas.

No por nada, incluso en el Vaticano y mientras Francisco daba una misa, cientos de manifestantes con pancartas y consignas  reventaron la Plaza de San Pedro para recordar los crímenes de la Iglesia.

Según una transcripción oficial, Francisco equiparó la pederastia y los abusos clericales con los sacrificios humanos. Según Francisco, el 2% de los abusos sexuales contra menores vienen de elementos de la Iglesia, pero

“No nos justifiquémos porque representamos solo el 2 por ciento. Esto es un escándalo mundial que me hace pensar en los sacrificios humanos con niños de los paganos. (Vía: Reforma)

Víctimas de abusos clericales se manifiestan en el Vaticano

Eso sí, mientras la “imagen pública” de la Iglesia no podría estar peor, la misma jerarquía católica se ha lanzado en una campaña internacional contra los derechos y garantías de todos. En unos países están luchando contra el matrimonio igualitario y en otros, como Argentina y México, buscan frenar la despenalización del aborto.

Hace seis días apenas, en su Audiencia General del pasado 10 de octubre, Francisco repitió no pocas veces que el aborto es “deshacerse de un problema” (que… pues sí), pero dio un giro, por lo menos, colorido. Para el jerarca católico, abortar es “como contratar un sicario:

No es justo acabar con una vida humana para resolver un problema, no es justo acabar con la vida humana de un pequeño para solucionar un problema; es como contratar a un sicario para resolver un problema”. (Vía: ACI Prensa)

Con todo y que puedan parecer graciosos los símiles de Francisco, revelan claramente cómo piensa la Iglesia católica dos de las muchas discusiones que la atraviesan hoy: para la jerarquía católica, el abuso clerical forma parte de una cosmovisión religiosa y el aborto es uno más de los crímenes propios de sociedades fracturadas por el crimen organizado.

Mientras uno no puede solucionarse, porque forma parte de una “forma de ser y pensar el mundo” (como eran, justamente, los sacrificios de niños ‘en tiempos paganos’, como dijo el mismo Francisco), el otro es un crimen y un asesinato propio de un sistema criminal organizado: contrario a los ritos paganos, éste se puede y se debe penalizar.

Puede que Francisco parezca un anciano que le grita a una nube, pero este anciano y esta nube tienen razones de estar peleados.

Por: Redacción PA.